Los juegos, anuncios, tendencias y acontecimientos positivos y negativos de este año.
Juegos decepcionantes:
SaboteurUno de los juegos con más expectativas del año se ha quedado a medias. Sin ser mal juego en absoluto, la última producción de Pandemic, creadores de títulos como Full Spectrum Warrior, Star Wars Battlefront o Mercenarios, podría haber sido mucho más pero de algún modo no ha llegado. Dotado de un gran apartado visual, destacando el contraste entre las zonas ocupadas por los nazis, en blanco y negro y con el rojo de las banderas y la sangre como único color, y las zonas liberadas, llenas de vida, de algún modo el juego no ha conseguido convertirse a nivel jugable en lo que todos esperaban. Una despedida amarga de un estudio de gran talento.
Ciertas adaptaciones a PSPEl resurgir de la consola PSP ha sido una gran noticia y ha venido acompañado de grandes anuncios de juegos, y algunos ya han empezado a llegar a las tiendas. Sin embargo, mientras que algunas adaptaciones a PSP han llamado la atención por su extraordinaria calidad, como LittleBigPlanet, otras se han quedado muy lejos de cumplir las expectativas. Tal es el caso de juegos como Assassin's Creed: Bloodlines, Jak and Daxter, Obscure y, según para quién, Gran Turismo.
SocomUna de las sagas con mayor seguimiento en PlayStation de la pasada generación no ha acabado de dar bien el salto a PlayStation 3. Se esperaba que Socom: Confrontation generase a su alrededor la misma comunidad que los originales de PS2, pero la fórmula ha resultado un tanto pasada de moda en comparación con los actuales dominadores de la red. No ha logrado hacer honor a su fama previa, y el futuro de la saga, estando MAG, de sus mismos creadores, a la vuelta de la esquina, parece muy dudoso.
Silent Hill HomecomingSe esperaba mucho de la llegada a la nueva generación de una de las sagas de terror con mayúsculas, pero Homecoming no ha logrado combinar terror y exploración con la maestría a la que estábamos acostumbrados de anteriores entregas. Sin llegar a ser un mal juego, se ha quedado muy lejos de las entregas para PlayStation y PlayStation 2.
The ConduitLa promesa de gráficos de nueva generación en la consola Wii se quedó un tanto a medias. Aunque técnicamente es de lo mejor que se ha visto en la consola, artísticamente fallaba, y pese a integrar un excelente control, muy configurable, el diseño de niveles y del juego en general le ha impedido convertirse en uno de los grandes juegos del año, quedando en un buen juego pero muy lejos del referente que se esperaba.
Dragon Ball: Raging BlastGoku ya había llegado a la nueva generación con
Burst Limit, pero los fans del manga de Akira Toriyama esperaban una adaptación de la fórmula Tenkaichi a las nuevas consolas, que finalmente llegó este año con Raging Blast. Aunque el juego mantiene casi toda la jugabilidad del original, los usuarios esperaban más cambios e innovaciones, tanto a nivel gráfico como jugable, resultando en un buen juego, como siempre, pero del que se esperaba algo más.
Todo lo que tenga que ver con Duke NukemSe suponía que el viejo Duke iba a volver este año por partida triple, con sus nuevas versiones para PSP y Nintendo DS, más el esperado y eternamente retrasado Duke Nukem Forever, pero nada de nada. Las primeras están en desarrollo todavía, con un período de finalización indefinido, y el segundo es fiel a su fama y tras su decimotercer año de desarrollo (desde 1997) está en paradero desconocido. De hecho, 3D Realms ha quebrado por la crisis, está denunciada por 2K Games por incumplimiento de contrato, y el juego solo aparece esporádicamente en algún montaje, o página de Facebook de dudosa procedencia. A Duke se le acabaron los puros hace ya mucho tiempo.