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La crisis del videojuego japonés

La crisis del videojuego japonés

Analizamos por qué está en crisis el videojuego japonés, qué es lo que todavía domina y cuál puede ser su futuro.

Los juegos "de autor" y las ideas locas

Todavía falta para que decir "Miyamoto" en una conversación con gente que no es muy aficionada a los videojuegos sea como decir "Spielberg" entre no cinéfilos, pero entre los grandes nombres del sector, reconocidos por los más jugones, sigue habiendo una gran cantidad de desarrolladores nipones. Estamos hablando de fama como ejemplo, pero con juegos "de autor" nos referimos sobre todo al hecho de notar una impronta determinada en un determinado título, en que podamos "reconocer" quién está detrás de un juego por ciertos detalles que tiene.

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Ese toque personal que ciertos grandes nombres dejan en sus juegos es algo casi exclusivo de Japón, con algunas excepciones occidentales que podrían reducirse a los hermanos Houser de Rockstar y su ahínco por hacer que el videojuego crezca como medio para contar historias en tándem con su excelente talento para hacerlo, Molyneux y su flema británica, y poco más. Call of Duty es un fenómeno, pero ninguno de sus modos de juego hace pensar a nadie "vaya, cómo se nota que esto lo han hecho West y Zampella". En cambio, lo que hacen Kojima, Miyamoto, Aonuma, Sakurai, Mikami o SUDA 51 "rezuma" personalidad, tienen esa impronta, ese sello de autor que, más allá de que pueda gustar más o menos, le da un encanto especial. Y esas ideas locas que solo podemos encontrar en juegos japoneses.

Extrañamente, esto no ha hecho que Japón "florezca" como fuente de juegos independientes (aparte de Cave Story, claro). Hay de vez en cuando una creación nipona de un equipo reducido que destaca, pero los Braid, Limbo, Fez, Minecraft y compañía son juegos occidentales, y de hecho cuando un desarrollador japonés decide montárselo por su cuenta, abandonando su "compañía madre", suele crear un estudio de un tamaño medio que trabaje en producciones similares a las que hacía en su compañía anterior, en vez de aventurarse a hacer juegos más pequeños. La única excepción es Hironobu Sakaguchi, creador de Final Fantasy, que tras hacer varias grandes producciones con Mistwalker como The Last Story o Blue Dragon, ahora está centrado en desarrollar para iPhone.

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Expiación de culpas

Ni la industria japonesa ni sus principales creadores han sido ajenos a esta impresión de que el videojuego japonés se encuentra en crisis. Primero fue el público y la prensa occidental, pero los japoneses no han tardado en darse cuenta de cómo se han quedado atrás, y han hecho todo tipo de declaraciones al respecto.

El primer creativo japonés en reconocer el decadente estado de la industria japonesa fue Keiji Inafune hace ya casi tres años, en septiembre de 2009, declarando que para él estaba muerta. El propio Inafune, creador de Mega Man que abandonó Capcom el año pasado, ha sido el más duro con sus colegas de profesión. Un año después, en octubre de 2010, declaraba que la industria japonesa estaba cinco años atrás en comparación con la occidental y reconocía no compartir la visión de Capcom, por entonces su compañía. En otra entrevista realizada por la misma época, tildaba a los desarrolladores japoneses de aburguesados y los comparaba con el comunismo. Hace bien poco, en abril de este año, Inafune volvía a la carga y decía que el ‘poder japonés’ no era suficiente, y que el futuro de los videojuegos japoneses pasa por colaborar con diseñadores extranjeros.

Aunque no tan drásticas como las declaraciones findelmundistas de Inafune, otros creadores japoneses han seguido la misma línea. Hideo Kojima, probablemente el productor japonés más reconocido en Occidente por detrás de Miyamoto, reconocía que la industria japonesa ya no era competitiva en una entrevista reciente. Yuji Naka, co-creador de Sonic, reconocía la mala situación del videojuego japonés pero apostaba por que recuperaría el liderazgo.

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Incluso la venerada revista Famitsu, semanario japonés de actualidad del videojuego, se ha "rendido" a los juegos occidentales. No es que hayan realizado una editorial autoflagelatoria, pero por primera vez en su historia han dado una nota perfecta a un juego no japonés, en este caso Skyrim, que se unió el pasado mes de diciembre a una exclusiva lista encabezada por The Legend of Zelda: Ocarina of Time para Nintendo 64. También la industria japonesa como tal, de forma oficial, ha reconocido el auge del videojuego en Occidente. En los últimos premios oficiales de la CESA, patronal del sector, reconocieron a Red Dead Redemption con una mención especial.


Bloch · 21/05/2012 11:09
Muy interesante reportaje. Es más, mirando con prespectiva, yo me compré una PS3 por los juegos y sagas japonesas que ví en PSX y PS2. Ahora apenas hay diferencia de catálogo y los juegos que me resultan más atractivos son occidentales (las portátiles es caso aparte). Esperemos que se recupere pronto su industria.

Hohenheim · 15/05/2012 00:55
[respuesta:135]Quiza tu problema es que no me conoces y estás presuponiendo demasiadas cosas, eso para empezar. Y para continuar es chocante que alguien que me acusa de tirar de tópicos tire del de "niños de 12 años con mucho tiempo libre y ganas de dar la nota", por si acaso ya te aseguro que no es el caso.

Dicho esto, sigues sin saber interpretar de lo que se está hablando, como muestra un botón, ¿donde vuelvo a decir yo que meter japonesadas sea bueno o malo?, lo que digo es que con la cantidad de japonesadas que tiene la franquicia y tal como está planteada es imposible incluirla como ejemplo de la americanización a la que nos estamos refiriendo algunos, por mucho que tenga ambientación de película americana. Igualmente, ¿donde digo yo que meter americanadas sea malo o vomitivo?, GTA San Andreas tiene americanadas por doquier en su argumento (y no lo hacen norteamericanos) y me encantó. La americanización de la que aquí se está hablando va más allá de meter escenas de acción palomitera.

Por tanto, si sigues sin saber a lo que nos referimos con lo de la falacia de la occidentalización/vision global, si de verdad crees que Estados Unidos no está influyendo en el mercado (para mi gusto de forma negativa), si crees que lo de la competencia mal entendida en USA es un topicazo y opinas que las principales comunidades online de los juegos de moda son un ejemplo de camaraderia, pues está claro que hablamos de cosas distintas y no nos vamos a poner de acuerdo, con lo cual mejor dejarlo aquí.

Edito. Por cierto relee mis post. En ningún momento utilizo "competitividad enfermiza americana", si pones comillas es para reproducir algo literalmente. Lo que califico como enfermiza es la competitividad online que se ve actualmente, que como ya digo se fomenta con la mentalidad americana del ganar de cualquier manera (lo cual tú verás como un tópico por supuesto)[/respuesta]

MrSmi7h · 15/05/2012 00:54
Tú mismo lo has dicho, la diferencia es que unos se suicidan y los otros hacen carnicerías, son distintos tipos de educación.

Sinceramente, no se que tendrá que ver tu experiencia personal con que los juegos yankees se centren en el online militarista con luchas entre facciones, mi amplia experiencia de juego en cybers me dice que en los juegos de Blizzard o ID está lo más maleducado del país, si la experiencia personal ha de servir como argumento.

Lo que es innegable es que hablamos de juegos enfocados a la competitividad online, desde el anonimato de punta a punta del planeta, con chat, estética en muchos casos militar, y argumento de guerra entre facciones o razas, es un cóctel explosivo y un imán para canis, xenófobos, y tarados, métete en un foro de Blizzard y a ver qué te encuentras.

KHLOROSDAIMON · 15/05/2012 00:50
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