El fin del mundo en los videojuegos

El fin del mundo en los videojuegos

Juan Rubio · 12:41 19/12/2012
Dicen que este viernes 21 de diciembre podría acabarse la vida como la conocemos. Repasamos los videojuegos que se han adelantado a la tragedia.

Muertos vivientes

Los zombis, no-muertos, muertos vivientes o como ellos prefieren ser llamados, ‘aaaaaghhgghgh...’, son una de las modas que más impacto han tenido en los medios en los últimos años. Películas, cómics, series, libros y por supuesto, videojuegos, se propagan como si fueran estas mismas criaturas; a veces con más inteligencia y otras veces con menos, más o menos rápido, pero siempre expandiéndose. Los zombis, desde que naciesen en la religión haitiana, no tuvieron una gran repercusión en la cultura occidental, pero con la llegada de La Noche de los Muertos Vivientes de George A. Romero la cosa cambió. Su popularidad en estos últimos años es inmensa y como decimos, vive en la actualidad su punto más álgido. Bueno, a falta de saber qué acontece mañana, cuando podrían convertirse en los absolutos protagonistas.

Imaginad que estamos en el supermercado comprando las provisiones para abastecernos durante el apocalipsis. El mayor peligro a nuestro alrededor son las peleas por el paté y el papel higiénico, pero poco a poco comenzamos a ver cómo se agolpan criaturas en el exterior de centro comercial. Son zombis. Decenas de personas permanecen encerradas en su interior, intentando mantener la fe en que pronto serán rescatados de algo que no terminan de creer. La necesidad de un amo por estar con su perro acaba abriendo las puertas del centro comercial, y haciendo que las hordas de muertos vivientes que se agolpaban en el exterior inunden el hasta momento seguro espacio y desmesurando el alcance de la tragedia. Sabemos que vendrán a buscarnos, pero pasarán varios días hasta que la ayuda llegue. Necesitaremos toda nuestra habilidad para sobrevivir no sólo de los zombis, sino de los propios humanos a los que la tragedia los ha arrastrado hasta la locura. Preparaos para entrar en Dead Rising.

Bastantes líneas atrás mencionamos que la necesidad de reencontrarse con nuestros seres queridos va más allá de la mera supervivencia, y por volver a ver esos anhelados rostros no dudamos ni un segundo en arriesgar nuestra vida. Así comienza la historia de Randall Wayne en la decadente aventura de desarrollo lateral Deadlight. Él es uno de los pocos supervivientes de una extraña epidemia que permitió, en un hipotético Seattle de 1986, a los muertos volver a la vida, aunque visiblemente afectados por la parca. Wayne se embarca en esta peligrosa aventura para reencontrarse con su hija y esposa, Shannon y Lydia, pero pronto descubrirá que esto no será tan fácil. Una vez más, será difícil saber cuál es el mayor peligro ahí fuera, si los no muertos o los propios humanos.

Otros pensarán que, si mañana los zombis comienzan a comerse a nuestros vecinos, tampoco habrá que hacer una tragedia de ello. A finales de septiembre de 1993 en Norteamérica y a finales de enero de 1994 en Europa, llegaba el llamado Zombies Ate my Neighbors (que traducido sería ‘los zombis se han comido a mis vecinos), conocido únicamente y gracias a la censura como Zombis en el viejo continente. El juego desarrollado por LucasArts para Super Nintendo y Mega Drive nos ofrecía casi cincuenta fases en las que recorríamos distintos escenarios urbanos –al menos en un principio– rescatando a tantos vecinos como pudiésemos de los distintos enemigos inspirados por clásicos y no tan cásicos relatos de terror, que iban desde Drácula hasta Viernes 13. Tenemos que reconocer que no sólo aparecen zombis en este juego, de hecho la lista se extiende a hombre lobos, momias, muñecos endemoniados, alienígenas e incluso insectos gigantes, pero su título lo hace merecedor de aparecer en este subapartado.