El fin del mundo en los videojuegos

El fin del mundo en los videojuegos

Juan Rubio · 12:41 19/12/2012
Dicen que este viernes 21 de diciembre podría acabarse la vida como la conocemos. Repasamos los videojuegos que se han adelantado a la tragedia.

También podría ser que el calentamiento global desolase el planeta, y nos dejase amplísimas extensiones de terreno en las que explorar, y de paso, competir. Esto es lo que nos propone Fuel, un título de carreras postapocalípticas –como no podría ser de otra manera– en el que tenemos la posibilidad de recorrer una extensión de más de 14.000 kilómetros cuadrados, lo que, para que os hagáis una idea, es más que la provincia (no la ciudad) de Sevilla, totalmente disponible para nuestro disfrute. Disfrute que se verá interrumpido por tornados, tormentas de arena y otros efectos climatológicos. Una vez más volvemos a ver el fin del mundo puede no ser una razón para dejar de disfrutar, siempre y cuando una banda rival no se empeñe en aguarnos la fiesta –o volarnos la cabeza, en función de cómo tengan el día–, o una tormenta eléctrica nos deje achicharrados y prácticamente fundidos con el asiento del vehículo en cuestión. De un modo u otro se perfila como un planazo para celebrar el fin de año.

http://www.vandal.net/media/9355/2009116134428_3.jpg

Fin de nuestra existencia

¿Habéis escuchado a algún perro decir que será el fin del mundo? ¿A un gato? ¿A algún loro (y que lo diga porque realmente lo piensa)? ¿No? Pues quizá el fin de mundo no afecte a los animales. Cabe la posibilidad de que aunque nosotros no lleguemos a ver el 2012, sí que lo hagan todas nuestras mascotas y otras criaturas salvajes que pueblan nuestro maltrecho planeta. ¿Qué sería de la tierra sin el ser humano? Muchos opinan que un lugar mejor, aunque muy probablemente seguirá estando muy lejos de convertirse en un paraíso. Nuestra obra más reciente cedería ante el incesante paso de la naturaleza. Nuestra huella se borraría paulatinamente, quedando enterrada a través de los siglos para, quién sabe, ser descubierta dentro de miles de años. Pero la lucha por la supervivencia se extiende a cualquier criatura viva, y un mundo postapocalíptico poblado por animales sólo daría cabida a una guerra sin fin.

Tokyo Jungle nos permite adelantarnos a este caos, y bueno, en caso de que la reencarnación exista, organizarnos para saber cómo sobrevivir en los próximos días de nuestras nuevas vidas. El particular juego que nos ocupa destaca por ofrecer la posibilidad de encarnar a casi cualquier animal que se nos ocurra, con sus debilidades y sus fortalezas. Obviamente, un pollito no tiene nada que hacer en lo que a fuerza bruta se refiere contra un dinosaurio, pero su reducido tamaño y su mayor agilidad son elementos sensiblemente relevantes a la hora de sobrevivir. Habrá que alimentarse, procrear y defendernos si queremos ver un nuevo amanecer, algo que no será fácil. No olvidemos que Tokyo Jungle prepara el terreno para jugar incluso como robots, y es que nunca se sabe en qué podríamos reencarnarnos.

También sirve para reflejar la personalidad de cada individuo, ya que los que no sepan trabajar en equipo necesitarán una criatura lo suficientemente poderosa como para sobrevivir en solitario. Otros con más habilidades sociales podrán formar sus propios grupos ya que, como se suele decir, la unión hace la fuerza. Tokyo Jungle también nos ofrece la posibilidad de jugar como un homo erectus, por lo que si el fin del mundo resulta conllevar un paso "devolutivo" también podremos estar preparados para ello. Pero la propuesta de reencarnación del juego de Sony Japón nos plantea una pregunta: ¿preferiríamos reencarnarnos como animales o revivir como zombis? ¡Aún nos quedan unas horas para planteárnoslo!