Un repaso a la trayectoria de la última consola de Sega en su décimo aniversario.
Los fracasos de Dreamcast
1. La piratería
Más que un fracaso, los clavos de su ataúd. Tan solo unos meses después del lanzamiento de la consola se descubrió y se filtró un disco especial que permitía cargar copias ilegales de Dreamcast, y en tan solo unas semanas, y gracias a Internet, la piratería se generalizó en la consola. Al poco tiempo ya ni hacía falta el disco cargador, pues lo integraban en las copias ilegales, haciendo que los usuarios tan solo tuviesen que copiar un CD normal y corriente (pese a que la consola en teoría usaba GDs) para piratear los juegos. El efecto en las ventas "legales" fue altísimo, y fue una de las causas del fin de la consola.
2. VMU
Al estilo de la "PocketStation" de la consola PS One de la época, Dreamcast intentaba incluir una especie de tarjeta de memoria mejorada, que podía conectarse con el mando para ver información adicional de los juegos, y también sacarse para usarse como microconsola y otros usos, todo ello extendiendo su función inicial de tarjeta de memoria.
¿Por qué decimos que fue un fracaso? Porque era la tarjeta de memoria "oficial" de Dreamcast, su capacidad era muy reducida, y al mismo tiempo sus funciones extra eran totalmente prescindibles. Algunos juegos tenían extras que descargar a la VMU, pero guardarlos consumía espacio de la tarjeta de memoria, ya de por sí reducido, y al mismo tiempo consumía sus pilas demasiado rápido. Un invento que no llegó a cuajar.
3. El no apoyo de Electronic Arts
Aunque los fans de Sega echarán la culpa de esto a la propia Electronic Arts, no lograr para una consola el apoyo de la mayor compañía de juegos del mundo es, objetivamente, un fracaso, y la culpa es de quien fabrica la consola. Hay muchas teorías y muchas historias del porqué de este desencuentro entre Sega y Electronic Arts, pero nos quedamos únicamente con las consecuencias: la ausencia de una gran cantidad de juegos, sagas e incluso géneros en la consola de Sega, que ésta intentó paliar en parte con sus juegos de deportes, pero que aún así creo grandes vacíos. Y llegamos al cuarto fracaso de Dreamcast.
4. La ausencia de un buen juego de fútbol
Cada entrega de World Wide Soccer prometía dejar de ser un mal juego de fútbol, los Virtua Striker tenían gracia e incluso hubo un proyecto llamado 90 Minutes que generó muchas expectativas, pero dio igual: en toda la trayectoria de la consola no hubo un buen juego de fútbol, un título que subiese del seis o el siete y aportase una buena experiencia de juego a los usuarios. Pese a que Konami apoyó a la consola en muchos géneros, no lanzó ni un ISS Pro (los actuales Pro Evolution Soccer) ni un ISS (que ya han desaparecido), y como ya hemos dicho Electronic Arts no quiso saber nada de la consola.
5. Una retirada honrosa
Finalmente, el gran fracaso de Dreamcast, sobre todo para sus usuarios, fue su rápida retirada. A finales de enero de 2001 se anunciaba que Dreamcast se dejaba de fabricar, pero Sega tranquilizaba a los usuarios diciendo que llegarían muchos juegos durante mucho tiempo, algo que no se cumplió del todo. Hubo más lanzamientos durante un tiempo, pero en 2002 la consola se podía considerar prácticamente muerta, y se cancelaron muchos títulos que en teoría iban a salir. Algunos desaparecieron sin más como Daytona 3 o Propeller Arena, y otros como Beach Spikers, Jet Set Radio Future o The House of the Dead 3 se fueron a otras plataformas (GameCube y en los dos otros casos Xbox). Así que finalmente, aunque esta vez obligada por su situación, Sega hizo algo parecido a lo que hizo con Saturn, terminar de apoyar prematuramente a su consola.