Un repaso a la trayectoria de la última consola de Sega en su décimo aniversario.
La consola salió en Japón con unas ventas decentes, con 300.000 unidades vendidas desde finales de noviembre hasta que terminó 1998. Las ventas se enfriaron rápidamente, con eventuales picos tras cada lanzamiento de un juego importante, alcanzando los dos millones de unidades poco después de que se anunciase que se dejaba de fabricar la consola. En Estados Unidos las cosas fueron mejor, con un lanzamiento particularmente bueno que agotó las existencias de la consola, haciendo que alcanzase el millón de unidades vendidas en menos de dos meses, y logrando que Sega hiciese proclamas sobre la facturación de la consola en su lanzamiento (casi 100 millones de dólares). Sin embargo, pronto las ventas comenzaron a decaer, y cuando llegó el lanzamiento de PlayStation 2, solo se habían vendido dos millones y medio de consolas en los Estados Unidos.
Finalmente, en Europa salió en el mes de noviembre, logrando unas ventas decentes, pero que nunca cumplieron con las altas expectativas de Sega, especialmente a medida que el lanzamiento de PlayStation 2 se fue acercando a lo largo del año 2000. Esa temporada navideña Dreamcast no pudo hacer frente a PlayStation 2, que tuvo un fulgurante lanzamiento. Cuando se anunció el fin de la fabricación de Dreamcast, la consola había vendido unos siete millones de unidades en todo el mundo, habiendo todavía una gran cantidad de inventario en las tiendas –en torno a tres millones de consolas.
La llegada de PlayStation 2 supuso un fuerte revés a Dreamcast y a sus ventas. Durante los meses anteriores, los anuncios de Sony –por aquella dominadora absoluta de los mercados occidentales- habían perjudicado notablemente a Dreamcast, con anuncios sobre su potencia gráfica y, especialmente, por la integración del lector de DVD –del que carecía la consola de Sega. También se notó el anuncio de la nueva consola de Nintendo –Dolphin por aquellas fechas- y de la inminente entrada de Microsoft en el mundo de los videojuegos. Dreamcast nunca llegó a competir directamente con PlayStation 2, salvo en Japón (donde PS2 la barrió sin contemplaciones). En cambio, la consola de nueva generación de Sega compitió principalmente contra PS One y Nintendo 64 en los mercados occidentales, sin lograr nunca superarlas en ventas, salvo a la de Nintendo en los últimos meses. En cuanto llegó PS2 a los mercados occidentales, quedó claro que Dreamcast no sería capaz de hacerle frente, y más con lo que vendría detrás.

Otro aspecto que perjudicó mucho a la consola o, mejor dicho, a su compañía matriz, fue la piratería. En verano del año 2000 se logró hackear la consola de Sega, sin necesidad de modificaciones, ni de maniobras complicadas, sino únicamente usando un CD cargador que al poco fue integrado directamente en las copias, sin necesidad de que el usuario se complicase un mínimo. No se sabe hasta qué punto la piratería afectó a las ventas de los juegos de Dreamcast, pero se supone que Sega fue muy perjudicada por dos motivos. El primero, que Dreamcast fue la primera consola en usar el modelo de negocio consistente en perder dinero con la máquina y recuperarlo con las ventas de juegos. Y el segundo, que Dreamcast era una consola con muy pocos jugadores eventuales (casual gamers), una consola principalmente de hardcore gamers, donde hay una tasa de piratería mucho mayor que en la del usuario menos enterado del mundillo.

Durante su corta trayectoria, Dreamcast tuvo varios hitos. El más destacable y sorprendente de todos ellos es el hecho de que la consola viniese con un modem integrado, y conexión a Internet gratuita para todos sus usuarios usando DreamArena (SegaNET en los Estados Unidos). No solo eso, sino que más tarde Sega comenzaría con el juego online, distribuyendo gratuitamente a todos los usuarios europeos el juego Chu Chu Rocket, y lanzando de ese momento en adelante (mediados de 2000) juegos online para la consola. PlayStation 2 comenzó su juego online dos años después, a mediados de 2002, y Xbox inició su servicio Xbox Live a partir de finales de ese mismo año. Sega se adelantó dos años a su tiempo, evidentemente con menos capacidad técnica que las otras (era un modem de 33kbps), pero ofreciendo servicios como navegación web.