Un repaso a la trayectoria de la última consola de Sega en su décimo aniversario.
18. Ferrari F355 Challenge
Otro de los fracasos más espectaculares en ventas de Sega en Dreamcast, Ferrari F355 Challenge era la conversión a consola de una de las recreativas más emblemáticas de principios de la década de 2000, y también una de las más difíciles. Ferrari F355 Challenge, también obra de Yu Suzuki, pretendía ser el simulador definitivo de ese emblemático modelo de Ferrari, con todo lo que ello conllevaba: frustración para el jugador, salidas de la pista continuas, bloqueo de ruedas y un largo etcétera de calamidades para el que no estuviese lo suficientemente mentalizado: conducir un Ferrari F355 es difícil. Sin embargo, los fans del arcade, una rara avis que llamaba la atención pero al que los jugadores rápidamente cogían miedo, podían estar encantados: una conversión perfecta, y un regalo para un público muy minoritario que lo tiene en un pedestal. Tuvo conversión a PlayStation 2, y nunca tendrá una secuela (aunque se ha lanzado un Ferrari Challenge recientemente, pero de otra compañía).

19. Floigan Brothers
Esta curiosidad o rareza, como se prefiera, es uno de los juegos más originales y desconocidos de la consola, obra del equipo Visual Concepts (los mismos de las sagas 2K), pero de un género extraño en consola, y más por aquellos tiempos: la aventura gráfica. Mezclando interacción con el escenario y un agudo e ingenioso sentido del humor, en este juego controlábamos a dos hermanos en un mundo entre paródico del sur de Estados Unidos y fantasioso. La sensación del juego era similar a la de aquellas aventuras de LucasArts de principios de los 90, pero con un control obviamente de consola, y algo más de acción. La duración del juego era muy limitada pero aparentemente se trataba solo de un primer episodio de una saga de juegos que, como es de esperar, nunca continuó.
20. Segagaga
Culminamos esta selección de los 20 mejores juegos con uno de los títulos más "frikis" que jamás se han hecho en el mundo del videojuego, testigo de una situación y un sentimiento de los diseñadores de Sega, y al mismo tiempo de una mentalidad que posiblemente nunca volverá. Segagaga era un juego completamente endogámico que retaba a los fans de Sega a hacerse con las riendas de la compañía, recuperarla económicamente y conquistar el mercado japonés. En este juego de rol se parodiaba la propia situación de Sega, tras el fracaso de Dreamcast, y se retaba al jugador a evitar que la malvada compañía DOGMA dominase el mercado de consolas. El juego está ambientado en el año 2025, con Sega dominando tan solo el 3% del mercado y DOGMA, una clara parodia de Sony, el resto.
Para reflotar Sega el jugador tiene que superar una serie de pruebas, con cameos de varios personajes de la compañía, e incluso enfrentarse a algunos empleados de Sega para cambiar su mentalidad. El desarrollo del juego corrió a cargo de una sola persona que estuvo dos años a ello, mucho antes del fracaso real de Dreamcast, y el juego salió finalmente tras el cese de producción de la consola, a medio camino entre producto serio y broma. Se vendió inicialmente a través de la tienda online de Sega, pero más adelante debido a su popularidad llegó a las tiendas, e incluso gozó de una edición coleccionista. La anécdota curiosa es que el juego solo tuvo 200 dólares de presupuesto de márketing, que su creador usó para disfrazarse, organizar cuatro eventos en Akihabara (el barrio de los videojuegos de Tokio) y convencer a un periodista de que publicase una noticia sobre este curioso juego.