Unas horas con Xbox One X

Nos sentamos con la nueva consola de Microsoft para probar en profundidad las mejoras que ofrece.

Para conocer en detalle todo lo que ofrece esta nueva consola de Microsoft, visita nuestro reportaje Xbox One X: Todo lo que sabemos.

Estas últimas generaciones están trayendo consigo una novedad que divide a sus usuarios: las revisiones con más potencia. Desde siempre hemos visto revisiones de las consolas con cambios más o menos notables. Normalmente los cambios eran mínimos y estéticos, pero también vimos algunos tremendamente importantes a nivel de funcionalidad, como el de Game Boy Color, que no dejaba de ser una versión mejorada; de hecho, muchos de sus juegos eran compatibles con su predecesora en blanco y negro.

Nintendo ya lo volvió a intentar con New Nintendo 3DS, que –lejos de revolucionar el producto original como hacía Game Boy Color– ofrecía una mayor potencia que no muchos juegos aprovecharon. El año pasados vimos cómo Sony hizo lo propio con PS4 Pro, una consola "4K" pensada para ofrecer mejores gráficos, ya sea con mayor resolución, mayor tasa de imágenes por segundo o mejoras gráficas. Y decimos lo de "4K" entre comillas porque no parece que la consola esté hecha para ofrecer superproducciones a esa resolución de manera nativa.

Es incuestionable que el checkerboard funciona a las mil maravillas en la consola de Sony para alcanzar el 4K no nativo, y los resultados en juegos como Horizon: Zero Dawn hablan por sí solos. Pero ¿qué puede hacer Microsoft con una consola todavía más potente? Ahora es el turno de la compañía de Seattle, que lanza su Xbox One X en tan sólo unas semanas con el objetivo de ofrecer "True 4K", es decir "4K real", y aunque Microsoft considera 4K el checkerboard y la resolución dinámica, este extenso contacto con la consola nos ha dejado muy satisfechos; además de que ya hay varios títulos gráficamente potentes funcionando a 4K nativos.

El diseño de Xbox One X nos ha encantado.

La Xbox One que esperábamos

Aunque a nosotros no nos terminaba de disgustar el diseño original de Xbox One, sabemos que no terminó de convencer. Xbox One X sorprende por lo estiliza de su aspecto y por su tamaño, pequeña y compacta, y muy bonita. Además, llegará con la nueva interfaz, mucho más rápida y ágil, personalizable y elegante. Para ser una consola tan potente, el esfuerzo que ha hecho el equipo de ingenieros y diseñadores es loable.

Lo mismo sucede con la potencia. La nueva máquina es mucho más potente que la original, e incluso más potente que su competidora más directa, PS4 Pro. Ya hay confirmados más de 100 juegos que recibirán actualizaciones para obtener diferentes mejoras en Xbox One X, tanto lanzados como pendientes de comercialización. Muchos de estos juegos sumarán HDR (si no lo tenían ya) y resolución hasta 4K, como comentaremos más abajo.

La nueva interfaz agilizará la navegación por los menús.

Incluso los juegos que no reciban parches pueden ver mejoras. Si un título, por ejemplo, tiene problemas para llegar a las 30 o a las 60 imágenes por segundo, en X será más fácil que mantenga esa tasa estable. Lo mismo con la resolución. Si un título usa resolución dinámica, será más fácil que alcance su máximo en X. Además, también es posible que el juego cargue más rápido, sufra menos problemas de cargas de texturas o desactive el v-sync con menos frecuencia.

Aparte, ya sabéis que todo lo que teníamos en la Xbox One original y S sigue siendo compatible en X, tanto juegos, como periféricos y servicios. Esto significa que podremos seguir jugando a nuestros juegos de One, de Xbox 360 (siempre que sean retrocompatibles) y, próximamente, a los de la Xbox "1", la primera de todas. Es, finalmente, la Xbox One que esperábamos.

Además de retrocompatibilidad con 360, tendremos retrocompatibilidad con la Xbox original.

El problema de la resolución 4K y el HDR

Antes de empezar, queremos comentar algo que probablemente todos ya sabéis. Para apreciar la resolución 4K y el HDR necesitamos, mínimo, una pantalla compatible, y después un vídeo con la calidad adecuada. YouTube y demás servicios de streaming no pueden ofrecer unos resultados óptimos incluso con una pantalla compatible, y hasta que no lo tienes delante no puedes valorar realmente los resultados.

Personalmente pensamos que Microsoft debería hacer un esfuerzo mayor por mostrar las diferencias que veremos si jugamos a sus títulos en Xbox One X en comparación con otras plataformas, porque es difícil valorar el salto si no tenemos referencia. También entendemos que la compañía no puede echar por tierra los resultados en sus otras dos Xbox One, pero si los usuarios en sus casas no pueden ver el cambio con claridad, pueden pensar que no hay tal.

Y creednos: lo hay. Ahora vamos a repasar algunos de los juegos que hemos probado en Xbox One X, y en algunos de ellos la diferencia es abismal desde el primer segundo que los ves en pantalla en comparación con las versiones de Xbox One normal. Recordad que también tenemos un vídeo en el que os mostramos casi todos los juegos que nos han dejado capturar para que podáis echadle un vistazo, aunque como decimos, no le hacen justicia al verlo en pantalla.

Los juegos

De todos los títulos que hemos podido probar, la mayoría funcionaban a 4K, y los que no lo hacían era, probablemente, porque estaban ejecutándose en Xbox One S. Vamos a ir repasándolos uno por uno.

Quantum Break

Como fans de Remedy, empezamos probando su último título, Quantum Break, y no necesitas más de dos segundos para ver el cambio. La claridad de la imagen es tremendamente superior a la de Xbox One, aunque para alcanzar los 4K sigue usando la técnica de reescalado de la versión original, la cual suaviza un poco la imagen en movimiento, y deja a veces una extraña estela de movimiento.

El juego se sigue moviendo a 30 imágenes por segundo y se sigue controlando genial. Y queremos hacer hincapié al respecto, y es que si leéis cosas en otros medios sobre el juego alcanzando a veces las 60 imágenes por segundo o teniendo un input lag tremendo se debe a que la tele en la que se mostraba el juego estaba mal configurada. Quantum Break sigue teniendo un framerate superestable y su control sigue respondiendo perfectamente bien.

Aunque la técnica de reescalado (basada en la reconstrucción de la imagen) sigue sin convencernos, el salto visual que ofrece ‘Quantum Break’ es notable.

Gears of War 4

Otro título cuya diferencia se hace claramente perceptible rápidamente. Aunque por desgracia no hemos podido capturarlo, es una gozada ver de uno de los juegos más detallados visualmente del catálogo de Xbox One a 4K nativo y con multitud de mejoras visuales. Gears of War 4 no ha conseguido sorprender como lo hizo el original en su momento, pero con el salto de resolución y con el HDR nos deja algunas secuencias espectaculares.

‘Gears of War 4’ ya se veía genial en la Xbox One normal, y el salto de resolución ayuda a apreciar el esfuerzo realizado por The Coalition a nivel visual.

Killer Instinct

Pasando de 900p a 4K nativo, os podéis imaginar también el salto visual que recibe Killer Instinct, y todo ello sin afectar al rendimiento. Aunque la claridad de la imagen es indiscutible, a nivel de assets se nota que no estaban diseñados originalmente para esta resolución, y a veces en las presentaciones previas a la batalla vemos algunos detalles "feos". En cualquier caso, en cuanto comienza la lucha, todo funciona a las mil maravillas.

Con ‘Killer Instinct’ vamos a pasar de 900p a 4K nativo. Imaginaos el cambio.

Super Lucky’s Tale

La secuela del juego para VR se lanzará en Xbox One. Es un título completamente nuevo, y aprovecha para poner sus simpáticos y sencillos gráficos a la máxima resolución de la nueva consola. La demo –que era la del E3, y tiene ya tres meses– presentaba algunos problemas menores de rendimiento, pero ya nos han advertido que todo esto cambiará y estará más que pulido en la versión final.

Super Lucky’s Tale nos ha gustado mucho, y aunque le dedicaremos un artículo para comentarlo en detalle a nivel jugable, se nos antoja un título que sin ser un prodigio gráfico luce muy bien a 4K gracias a su estilo colorido y a las animaciones del personaje protagonista y los enemigos.

A pesar de su aparente sencillez, éste es uno de esos títulos que da gusto ver a 4K.

La Tierra Media: Sombras de Guerra

El nivel de detalle que vemos desde el primer momento al jugar a La Tierra Media: Sombras de Guerra nos ha dejado gratamente sorprendidos. Quizás el juego no es tan puntero como otros títulos actuales, pero el diseño de los escenarios, la cantidad de enemigos en pantalla y algunas texturas de gran calidad –aunque no todas– hacen muy meritorio que el juego funcione a 4K nativos en Xbox One X.

Además, todo se mueve a 30 imágenes por segundo muy estables, y la única manera de ver caídas es que haya mucha acción en pantalla. Con tiempo por delante para pulir estos detalles y optimizar, estamos seguros de que la experiencia final será todavía más redonda.

Sus gráficos no son los más impresionantes del momento, pero la cantidad de elementos y personajes en pantalla y la complejidad de sus escenarios hacen muy meritorio que este título funcione a 4K.

Assassin's Creed Origins

Por muchas pantallas y vídeos que veamos, Assassin's Creed Origins es uno de esos títulos que hay que ver en persona. Como juego es pronto para hablar, pero a nivel visual es una auténtica pasada. En Xbox One X funciona a 4K con checkerboard, y cuenta con HDR, y os lo decimos en serio, verlo en movimiento en una pantalla grande compatible con estas tecnologías nos deja boquiabiertos.

La recreación de Egipto, el nivel de detalle, la interacción con el escenario, los colores, las luces, las sombras, la distancia de dibujado... Es sencillamente espectacular. Creemos que el HDR le hace mucho bien a este título en concreto, dándole esa mayor profundidad al ambiente y potenciando el contraste. Sin duda, uno de los títulos más sorprendentes a nivel visual que tuvimos la oportunidad de probar en el evento.

Lo nuevo de Ubisoft es uno de los títulos más impresionantes que hemos visto hasta la fecha.

Rise of the Tomb Raider

A diferencia de otros juegos –aunque esto cambia ahora– ya hemos podido ver el salto visual que Rise of the Tomb Raider ofrece con respecto a otras plataformas, y es sencillamente sorprendente. Aun siendo un juego que se acerca ya a cumplir los dos años, se mantiene como uno de los títulos más sorprendentes en lo gráfico de Xbox One, y ahora en Xbox One X vuelve a sacar pecho.

Que el juego se mueva como se mueve a 4K nativos es impresionante, y si queremos más tenemos el modo mejorado, que usa 4K reescalados, pero que añade algunas sombras, algunas texturas con más definición, teselación en algunos elementos y otras mejoras. Y si lo que queremos es mayor fluidez, tenemos un modo a 60 imágenes por segundo, aunque obviamente sacrifica la resolución para conseguirlo.

Rise of the Tomb Raider es uno de los juegos que mejor te deja percibir el cambio, pudiendo alternar entre los diferentes modos de renderizando en cualquier momento desde el menú de pausa, y viendo en tiempo real los cambios que cada uno supone. Podemos pasar de una imagen algo más borrosa pero a 60 imágenes a 4K nativo y ver una definición absoluta, o sacrificarla un poquito para obtener más detalle. Así es como debería ser; cuantas más opciones, mejor.

Rise of the Tomb Raider es uno de los mejores ejemplos de cómo usar Xbox One X.

Otros títulos

Xbox One (y PC) también tienen otros títulos listos para los próximos meses que pudimos probar, y aunque no demuestran te manera tan visible la potencia de X –al menos en un primer contacto– también aprovecharán las posibilidades de la consola.

El primero es Cuphead, que está a punto de llegar, y que es precioso lo veas donde lo veas. Un espectacular derroche artístico, combinado con un desafiante diseño, que cualquier aficionado de los disparos en 2D y las plataformas tiene que probar.

Cuphead es una auténtica gozada visual, lo juegues donde lo juegues.

Otro juego interesantísimo –del que hablamos en sus impresiones– es Sea of Thieves, que sólo pudimos probar en Xbox One S, pero donde ya luce genial. Su estilo artístico es sencillo, pero en su mundo abierto sin tiempos de carga y en su espectacular recreación del agua consigue dejarnos ya deseando verlo corriendo en su hermana más potente.

Hay otros títulos más discretos en lo visual, pero que también se benefician de la mayor resolución para ofrecer mayor detalle. Entre ellos tenemos Halo Wars 2: Awakening the Nightmare y Path of Exile, cuya perspectiva aérea es un buen ejemplo de cómo estos títulos se benefician de las 4K.

PlayerUnknown’s Battleground puede ser la nueva sensación de Xbox Live.

Pudimos probar también títulos diversos como Astroneer, PlayerUnknown's Battleground y Raiders of the Broken Planet, que lucen bastante bien y que aportan variedad al catálogo de la consola. Especial mención a PlayerUnknown’s Battleground, que es uno de los mayores éxitos de la historia reciente de los videojuegos, y que ya se ve bastante bien en Xbox One X.

Kinect resucitará con estos tres relanzamientos/remasterizaciones.

Por último, no queremos dejar de hablar un sorprendente retorno, los juegos para Kinect. Son retornos en el sentido más literal, ya que son relanzamientos con mejoras y haciendo que las características de la cámara opcionales. Estos tres títulos son Rush: A Disney-Pixar Adventure, Disneyland Adventures y Zoo Tycoon: Ultimate Animal Collection. Son juegos bastante enfocados en la familia, para que los niños disfruten de aventuras con personajes conocidos del cine y la televisión o con animales.

Hemos escrito estas impresiones tras asistir a un evento celebrado en Londres al que fuimos invitados por Microsoft.