De acuerdo con
un analista de la compañía Cowen & Company, el acuerdo que
Activision alcanzó de manera extrajudicial con
Vince Zampella y Jason West, antiguos dirigentes del estudio
Infinity Ward, creadores de la saga
Call of Duty, haber costado
"decenas de millones de dólares".
El acuerdo llegó
tras dos años de lucha legal que han enfrentado a la compañía de videojuegos con los dos directivos del estudio y otros 40 empleados más que se sumaron a la acusación. "
Todas las partes han llegado a un acuerdo en su disputa, cuyos términos son estrictamente confidenciales", explicaron.
En un comunicado oficial, Activision señaló que "la compañía no cree que los gastos adicionales derivados del acuerdo impacten en las previsiones de las ganancias por acción", por lo que
no se preveía que fuese a haber impacto financiero en la compañía. Eso sí, mantienen que los términos del acuerdo son secretos.
El enfrentamiento empezó en
2010, cuando West y Zampella denunciaron a Activision por más de 1.000 millones de dólares acusándoles de prácticas ilegales en el despido, negación de bonos y primas en concepto de royalties por las ventas de la saga Call of Duty.