El senador brasileño Valdir Raupp ha redactado recientemente un borrador de ley para que se considere ilegal desarrollar, vender, distribuir o importar cualquier videojuego que a ojos del gobierno brasileño atente contra, según palabras del senador "las costumbres, las tradiciones de la gente, sus creencias, ideología, religión o símbolos".
Brasil ya ha prohibido algunos juegos en el pasado por su temática, como
Carmageddon,
Postal o
Grand Theft Auto.
De momento el Senado del país ha aprobado la propuesta, por lo que ahora tendrá que votarse en el Comité Constitucional de Justicia. De aprobarse la ley, se contemplarían penas de hasta tres años de prisión para los que la incumplan.