Uno de cada doce aficionados a los videojuegos tiene una adicción al juego, según un nuevo estudio firmado por la Universidad de Sídney, Australia.
"Creemos que esta gente tiene otro problema de salud mental, y parece que jugar en exceso con videojuegos es una manifestación de problemas subyacentes."
"El estudio se basa en una encuesta realizada a 2.000 jugadores, en la que se preguntaba sobre la duración de sus partidas, sus experiencias, y su percepción de los efectos secundarios negativos de jugar, incluyendo bajadas en el rendimiento en el trabajo, patrones de sueño interrumpidos, etc.
De acuerdo a los datos aportados por el estudio, un 8% de los encuestados entraba en el perfil de jugador con problemas. De estos, un 70% dijo que jugaba con videojuegos más de cuatro horas al día. Además, se detectó un mayor porcentaje de aislamiento social y comportamiento compulsivo, así como un mayor riesgo de depresión, todos ellos elementos asociados al juego compulsivo.
Según describe el profesor asociado Vladan Starcevic, "toda su vida gira en torno a esta actividad y ciertamente parece haber un problema ahí: hay una adicción." Por supuesto, y como él mismo explica, "creemos que esta gente tiene otro problema de salud mental, y parece que jugar en exceso con videojuegos es una manifestación de problemas subyacentes."