Los herederos de Mario Puzo, y albaceas de los derechos de sus obras, incluyendo la popular
El Padrino, han llegado a un acuerdo extrajudicial derivado de
la demanda que presentaron por la adaptación de la novela al videojuego, reclamando una indemnización por valor de un millón de dólares.
Habían reclamado a Paramount Pictures en verano considerando que no se les habían pagado los derechos derivados de las ventas y alquileres del videojuego basado en la obra de Puzo así como de la película, pues el título incluía voces extraídas del film.
Paramount consideradaba que no debía realizar ningún tipo de pago a los herederos de Puzo, pero han llegado a un acuerdo amistoso extrajudicial. Los términos del acuerdo no han sido desvelados, pero Bert Fields, abogado de los herederos de Puzo, se ha mostrado ampliamente satisfecho.