Las autoridades japonesas han multado a Sharp con una penalización de 261,07 millones de yenes por fijar los precios de las pantallas de cristal líquido (LCD) empleadas en la portátil Nintendo DS Lite, incumpliendo así las leyes de la competencia y antimonopolio.
Asimismo, se ha mandado una orden de cese de estas políticas de fijación de precios a Sharp aludiendo a las leyes antimonopolio vigentes en Japón, así como a Hitachi, acusándolas a las dos de controlar el precio de las pantallas al menos durante los periodos investigados de 28 de octubre de 2005 a 31 de marzo de 2006, y 1 de enero de 2007 a 31 de marzo de 2007.
La multa tendrá que ser pagada antes del 19 de marzo de 2009, y Sharp ha declarado que han tomado "con gravedad el hecho de que hemos recibido tales órdenes, y fortaleceremos nuestros esfuerzos para cumplir con la ley y la ética de los negocios." Sin embargo, han insistido en que no han incumplido la legislación vigente, considerando que las autoridades han realizado "interpretaciones y aplicaciones sin precedentes de la ley antimonopolio" apuntando a que "no hay ningún precedente en Japón" de una violación de esas leyes con respecto "a un producto específico que era vendido a una única compañía privada para ser usada en un único producto."