
Bobby Kotick, el jefe de Activision, ha reconocido que uno de los principales incentivos para fusionarse con Vivendi ha sido el gran éxito del juego de Blizzard, World of Warcraft, algo que se intuía puesto que la compañía resultante de la fusión se llamará, precisamente, Activision Blizzard.
En una ponencia concedida en la sesión de conferencias que ha organizado el rotativo económico Wall Street Journal, Kotick ha reconocido que "lo estuvimos estudiando, y vimos que incluso si poníamos cientos de millones de dólares en capital para hacer un juego masivo en línea, y tuviésemos la mejor propiedad intelectual, seguirá siendo muy probable no tener éxito."
"Así que la fusión era realmente un mecanismo para tener acceso al talento de Blizzard, a la capacidad de Blizzard, a su infraestructura," ha dicho Kotick, lo que podría además abrirles "áreas en las que nunca habríamos tenido oportunidad de participar."












