Square Enix ha publicado los detalles financieros del año fiscal que se cerró el pasado 31 de marzo, registrando la compañía una caída tanto en ingresos como en beneficios.
Las ventas han bajado en un 9,8% con respecto al año anterior hasta los 147,5 millardos de yenes y los beneficios han bajado en un 20,9% hasta los 9,2 millardos de yenes.
Los principales problemas han surgido fuera de Japón, ya que en Norteamérica las ventas han bajado en un 45,7%, un 41,1% en Asia y un 35,3% en Europa, lo que contrasta con las públicas intenciones de Yoichi Wada, presidente de la compañía, de dar más atención a los mercados occidentales.
Han destacado que Final Fantasy XI ya tiene medio millón de suscriptores, pero, sin embargo, los ingresos en los juegos en línea han bajado en un 11,4% hasta los 12 millardos de yenes, al igual que los juegos para teléfonos móviles, que han bajado un 15,3% hasta los 6,6 millardos de yenes. Los ingresos por recreativas han bajado un 8,7%, y el resto de divisiones (centradas especialmente en merchandising o juegos de cartas basados en títulos de la compañía, como Dragon Quest) han bajado sus ventas en un 0,4%. Los juegos de distribución tradicional sin online bajaron un 19% hasta los 41,6 millardos de yenes.
La compañía considera que ha sido un año de transición con fuerte inversión en investigación y tecnología, y esperan que para el total del presente año fiscal las ventas remonten un 8,5% hasta los 60 millardos de yenes con unos beneficios superiores en un 30,5% hasta los 12 millardos de yenes.







