THQ ha publicado sus datos financieros del año fiscal, habiendo registrado un leve incremento en sus ingresos totales, pero eso no ha impedido tener unas pérdidas por valor de 35 millones de dólares para el total del año fiscal, cuando esperaban obtener beneficios.
Para el año fiscal cerrado el 31 de marzo, THQ ha tenido unas ventas de 1,03 millardos de dólares, es decir, prácticamente lo mismo que el año anterior cuando sus previsiones eran de entre 1,12 y 1,15 millardos de dólares. También esperaban obtener unos beneficios de 1,34 dólares por acción, pero finalmente las pérdidas han sido de 0,53 dólares por acción, es decir, 35,3 millones de dólares.
Durante el cuarto trimestre, han tenido unos ingresos por valor de 187 millones de dólares frente a los 172,1 millones del año anterior, pero las pérdidas se han concentrado en dicho trimestre y han sido por valor de 34,5 millones de dólares, frente a los beneficios netos de 6,5 millones de dólares del mismo periodo de 2007.
Brian Farrell, director ejecutivo y presidente de THQ, ha prometido a los accionistas que van a tomar una serie de actuaciones agresivas para mejorar los resultados de 2009, pasando por mejorar la calidad de los juegos, ofrecer productos más variados, y rediseñar la estructura de costes de la empresa, lo que implicará 200 despidos aproximadamente a corto plazo.
Para este año fiscal, esperan unas ventas por valor de entre 1,18 y 1,20 millardos de dólares y unas ganancias por acción de entre 0,95 y 1,05 dólares.







