Patrice Chazerand, el secretario general de la Interactive Software Federation of Europe (ISFE, la federación de desarrolladores de videojuegos europeos), ha afirmado que la clasificación de los videojuegos por edades no debería medirse en términos de una competición entre el organismo PEGI, de carácter paneuropeo, y la BBFC británica. Sus declaraciones surgen a raíz de la publicación del Informe Byron y las reacciones de la industria.
Según Chazerand, "creo que debemos dejar de pensar en términos de competición" entre ambos organismos "y empezar a pensar más en términos de cooperación." Aunque no esconde que su "preferencia es, y lo que ha dicho la industria, que PEGI tendría ser el único sistema de clasificación" considera que mientras el gobierno británico asuma las recomendaciones del Informe Byron se dará una situación en la que PEGI y BBFC tendrán que cooperar.
De hecho, apuesta por lo que ha definido como "cooperación productiva, la que Tanya Byron ha previsto para servir mejor a los intereses del Reino Unido" lo que sería "auténtica cooperación; no competición." Algo que, además, cree que es de escasa importancia para la sociedad británica que, considera, no estará interesada en la competición entre dos organismos de clasificación por edades, ya que "lo que les preocupa es tener la información apropiada."
Para él, PEGI resulta un sistema sofisticado y eficaz preparado para las peculiaridades del creciente mundo de juegos en línea, lo que será esencial en el futuro.