Electronic Arts sigue decidida a hacerse con Take-Two, como ha demostrado con su último movimiento.
La oferta original de EA por Take-Two fue de 26 dólares por acción, lo que da un total de dos millardos de dólares, algo que rechazó la dirección de la compañía pese a suponer un valor adicional del 64% sobre el valor de las acciones.
Posteriormente, pasó a un intento de compra hostil con una oferta de compra pública de acciones invitando a todos los accionistas de la compañía a que les vendieran sus acciones directamente, al mismo valor de 26 dólares por acción. La dirección de Take-Two, además, ha tomado las medidas necesarias para asegurar el trabajo y sueldo de los empleados y ejecutivos en caso de adquisición, lo que implicaría que una compra hostil sería mucho más costosa.
Ahora, Electronic Arts ha ampliado su oferta de compra amistosa hasta el 18 de abril, pero bajo la condición de que Take-Two retire sus medidas ante una posible compra hostil.
Para Owen Mahoney, vicepresidente sénior de desarrollo corporativo, retrasar la transacción podría "incrementar los riesgos para los accionistas." Por eso, siguen defendiendo su oferta de 26 dólares por acción, y ha indicado que prefieren realizar la operación de manera amistosa.







