Strauss Zelnick, nombrado recientemente director de
Take-Two, tras los cambios impuestos por los accionistas de la compañía, ha explicado las nuevas políticas de la empresas en declaraciones concedidas al medio financiero The Street.
La primera tarea de Zelnick será reajustar la economía de la empresa para asegurarse de que sea más eficiente en la gestión de sus propiedades intelectuales. "Necesitamos estabilizar la compañía a nivel corporativo," ha afirmado Zelnick, quien quiere dar tranquilidad a accionistas, empleados y demás, "la comodidad que aumentará el valor de la compañía."
Cuando ese proceso se haya llevado a cabo, buscarán un presidente (cargo que de manera temporal está desempeñando Ben Feder, por un máximo de 12 meses), una vez se haya estabilizado el ánimo de la compañía, desarrollado una estrategia y mejorado la estructura.
Como consecuencia de estos cambios podrían llevarse a cabos reducciones en la plantilla de trabajadores, aunque Zelnick ha afirmado que serán "cándidos con la gente."