A ultima hora y con demasiadas prisas, hemos podido probar finalmente el anunciado retorno de la saga F-Zero a las consolas de sobremesa de Nintendo. Ha sido gracias a Sega y Nintendo, quienes nos brindan este F-Zero GX del cual ya teneis unas primeras impresiones en Vandal, por lo que tampoco nos extenderemos demasiado.
Ante todo, cabe reiterar la extrema velocidad del juego, que hace que al principio resulte bastante incontrolable, pero que al cabo de algunos minutos se antoja ideal. El control es, a mi parecer, magnifico: sencillo pero completo, usando los dos gatillos superiores para bordear la nave, al más puro estilo F-Zero: Maximum Velocity de GBA. Además, responde fabulosamente, y aunque el botón de turbo no resulta demasiado cómodo de pulsar mientras corremos (volamos), es tan solo una minucia que no empaña el buen trabajo realizado por Amusement Vision en este aspecto. Gráficamente, los efectos de luz destacan sobremanera, y los gráficos cumplen pese a que las naves no están muy detalladas.
En definitiva, se trata de una gran adaptacion y continuacion de la saga, que conserva todo el espíritu de su origen y lo transporta a la nueva generación a velocidad ultrasónica. Será un imprescindible. Y con razón.









