Nintendo Japón ha anunciado hoy un cambio en sus previsiones de ingresos y beneficios del año fiscal 2002/2003, que acaba de terminar. La compañía ahora espera unos beneficios de 66.000 millones de yenes (517 millones de euros), frente a los 80.000 millones que habría pronósticado en Noviembre. La previsión de ventas también ha sido reducida a 500.000 millones, frente a los 600.000 previstos.
La causa de estos cambios en las previsiones, como ya ha reconocido Nintendo, son las bajas ventas de la consola GameCube. La última previsión esperaba 10 millones de consolas vendidas durante el año fiscal, que finalmente han sido 5,6. "La demanda de la consola GameCube ha sido significativamente más baja de lo que esperábamos", dijo un portavoz de Nintendo.
La otra cara de la moneda es Game Boy Advance, la cual ha excedido las expectativas, vendiendo 15.7 millones de consolas frente a los 15 millones inicialmente previstos. Las ventas de software fueron de 44.5 millones de unidades, frente a los 55 millones previstos. Pese al cambio en los beneficios, Nintendo sigue manteniendo un reparto de dividendos por acción de 140 yenes.







