| La respuesta está, creo, en la historia de Roma y, en concreto, en el conflicto patricio-plebeyo y la secesión de la plebe al monte sacro. Los plebeyos romanos en ningún momento pretenden derrocar el régimen republicano, lo que quieren es reformarlo y abrirlo; y lo que hacen es recurrir a la resistencia pasiva: en momentos de emergencia los plebeyos se retiran al monte Sacro y se niegan a defender Roma frente a las amenazas exteriores, ante esa situación los patricios no tenían más remedio que atender las reivindicaciones de la plebe. |
Bueno, el problema es que ahora no hay un clima bélico en el que te necesiten, asi que se la suda lo que hagas. Si te necesitan en teoría para trabajar y para consumir. Pero para consumir menos desde que existe la exportación, que de hecho prefieren porque venden mas caro fuera y pagando menos sueldos aqui asi que se maximiza el beneficio. Y para trabajar, con dejar que el hambre haga estragos se aseguran que al final vas a currar.
Indudablemente ahora sería imposible que toda la gente se retirará a un monte y se negara a cumplir con sus obligaciones. Pero pienso que lo primero que habría que hacer es elaborar un programa reformista que tuviera un quórum mínimo que pudiera apoyar una mayoría de la sociedad y que trascendiera las ideologías actuales. Todo el mundo estaría a favor de que se restaurara la independencia del poder judicial y de que se obligara a los partidos a que abrieran las listas electorales. Una vez que se tuviera ese programa de consenso, se tendría que elaborar una estrategia de resistencia pacífica, que incluyera manifestaciones multitudinarias, múltiples huelgas generales e insumisión fiscal. |
Interesantes propuestas. En realidad hace falta algo mas, como una nueva constitución, que el Estado tome parte activa en el mercado del suelo para asegurar que los ciudadanos accedan a vivienda a buen precio (en realidad, lo suyo sería que buenas cantidades de la oferta de la vivienda fuesen del Estado, a buen precio, y que todo el precio de esos alquileres cayese en el Estado como ingresos con los que luego financiar toda otra serie de servicios como sanidad, educación, etc al tiempo que se evita la explotación de los que no tienen por parte de los que tienen propiedades). Y una reforma fiscal real, clara, y que se aplique a rajatabla. Tambien hace falta una supervisión bancaria efectiva, una banca pública que pueda canalizar el crédito hacia I+D+I y proyectos que creen empleo y no solo hacia la especulación y el cobro de intereses, etc. Esto mismo supondría desvincular al Estado de las pérdidas de la banca privada, si quieren una gran rentabilidad asumes el riesgo y lo metes ahi pero si pierdes la pasta nada de lloros a papi Estado. Desmontar el chiringuito de las duplicidades entre CCAA y Estado también seria lo suyo. Las listas abiertas y el cambio de la Ley electoral también serían de recibo, claro.
El problema es como lograrlo. Manifestaciones multitudinarias ya hay, y les da igual. Las huelgas generales las pueden reventar con la ley de servicios mínimos y el tejido laboral tan débil que hay que cualquiera tiene miedo a ser despedido si hace huelga (alegando cualquier otro motivo o simplemente no renovando la enorme cantidad de contratos temporales que hay). Y la insumisión fiscal podría ser clave si no fuese porque básicamente los ricos no están pagando casi nada y los que pagan son los autónomos y los asalariados. Los autónomos pueden hacer de las suyas no presentando facturas o no cotizando, de hecho lo están haciendo y parte de los bajos ingresos del Estado viene de ahi. Pero a la masa asalariada por cuenta ajena nos tienen cogidos de los huevos y nos sacan el dinero directamente de la nómina sin que pase ni por nuestras manos, y a todos nos lo cobran indirectamente por el IVA. Romper esto no es nada fácil, como demonios le voy y le digo a mi empresa que me declaro insumiso fiscal y que dejen de pagar el IRPF al Estado mes a mes. Tal como está el entramado, es imposible.