Los primeros juegos de Rare y sus texturones. Vale, Perfect Dark Zero era un poco bluf, pero
Kameo me tuvo enganchado como pocos. "Droja" en forma de polígonos. Menudo vicio.
Project Gotham Racing 4. Diversión arcade en estado puro. Y a nivel gráfico, cinco añazos después, sigue tratando de tú a tú a los dos colosos de la generación, esto es,
Forza 4 y
Horizon.
Braid. Piensa en juegos de scroll horizontal con puzzles elaborados y posiblemente éste sea el primer juego que te venga a la cabeza. Sí, no fue ni muchísimo menos el primero, pero fue como un faro en la niebla para el resto de producciones de bajo presupuesto, demostrando que con la originalidad y el ingenio por bandera se podía hacer sombra a las obras físicas de alto presupuesto y ascender al Olimpo videojueguil.
Después vinieron
Limbo,
Super Meat Boy,
Ilomilo,
Deadlight,
Mark of the Ninja,
Fez o
Dust, maravillas jugables que son la vida para aquellos que disfrutan con propuestas originales y/o retro difíciles de ver en las megaproducciones de formato físico.
La increíble iluminación y efectos volumétricos de
Alan Wake, insuperables. Lástima que la jugabilidad no haya estado a la altura de tremenda ambientación... Sí, es un grandísimo juego de acción, pero algunos esperábamos que se le diese algo más de protagonismo a la exploración, a la interacción con los personajes, a los -inexistentes- puzzles y, en definitiva, a la historia.
Halo 4. Carta de presentación, y menuda carta, de uno de los nuevos estudios forjados por Microsoft. Toda una declaración de intenciones por parte de los de Redmond de lo que nos depara su consola venidera. Hype x 1000.