En las revistas de la época ya se habló bastante del cambio de registro que pegó el juego y sinceramenete ole los huevos de Rare, en vez de hacer el enésimo clon de Mario 64 para una consola ya muerta y fallecida debieron de pensar que "pa lo que me queda en el convento me cago dentro" y parieron un juego super original.
Me resisto a llamarlo "juegazo" ya que yo cuando lo probé años después en su versión XBOX me decepcionó un poquillo después de tantos años escuchando cosas buenas del juego.
En cuanto a su sentido del humor y tal nada que reprochar, es glorioso, pero cosas como un control muuuuuuuuuuuuuuuuuuy duro (no sé si en N64 sería igual) me decepcionaron bastante, al igual que un desarrollo del juego un tanto raro. El juego me dio la impresión de ser un enorme cajón de sastre donde metieron todo lo que se les pasó por la cabeza sin saber luego cohesionarlo, como un poco desastrado quedó todo.
Ah y que no se me olvide la estúpida curva de dificultad que tenía el juego, super mal ajustada en general y con momentos "gloriosos" como la jodida persecución esa en el cochete que si no la repetí 100 veces no la repetí ninguna
