| O el Almódovar... El título de auteur le viene muy grande. Ha creado su propio sello a partir de un mejunje de referencias a terceros, pero su estilo no ha influido en nadie del medio, y todavía le falta un juego rompedor en su haber, que más allá de fuentes de sangre, humor fácil y un peculiar diseño visual marque tendencia y se recuerde. |
Esto es verdad a medias, que en un foro ya es mucho, porque creo que la mayoría se quedarán solo en que hace frikadas de mierda o en que es superoriginal y el mejor del mundo, y pienso que tú en cambio la has clavado.
Aun así 1.000 veces mejor que casi todo lo que se hace en la industria. Tu crítica me parece muy dura, más propia del mundo cinematográfico en el que se condena una película entera porque por ej el drama de la misma está tratado de forma "victimista" -ya puede tener estructura y fotografía de 10- y evidentemente si criticamos el mundo de los videojuegos bajo ese baremo el 99% de los títulos caen por su propio peso, especialmente en cuestión de dirección de arte, intención, ritmo, y trama.
| Con Killer 7 estuvo cerca de ese gran juego, pero ahora es más un Kevin Smith de la vida, contando una y otra vez la misma película para el mismo público |
Con Killer7 no estuvo cerca de nada, era y es lo más rompedor que hay y a la altura de lo que quieras, más bizarro, chocante, y todavía a día de hoy difícil de asimilar para la mente de algunos que una colección de 1.796 títulos indie mega hypsters colocados en forma de pirámide. Para colmo todo ello con los riesgos del mercado mainstream de la época, y por si fuera poco, con una gran profundidad y trascendentalidad más allá de su máscara de idiosincrasia raruna y mongolez. Si no ha marcado es sencillamente porque el mercado es basura y la gente gilipollas de remate, y porque era todavía más inaccesible que algunos juegos que ya rozan el límite de lo que el público general puede tragar, por ejemplo Silent hill 2, muy criticado por ser "aburrido" (¿¿??) debido a un uso del suspense que el jugador compulsivo y garrulín ni entiende ni acepta.
En lo de que ahora es un Kevin Smith de la vida estoy parcialmente de acuerdo, con todo SOTD me parece un título muy sencillo y honesto y muy sorprendente para lo que es, entretenimiento del bueno, y con mucho valor más allá de su excentricidad (que aquí está integrada a un todo brillante, no es la excusa para hacer un juego malo).