En respuesta a
roxas27 (réplica 2).
Y como sabes es más complicado describir ironía y sarcasmo en escrito.
Lo que quiero decir es que no me enterado.
Dices que tu jefe te dijo algo bueno y tu creíste que era sarcasmo? Entonces te acordaste de sus muertos no?
Introduce aquí la respuesta
No, Roxas. Esto es solo un texto muy corto, basado en algo que me sucedió; pero no era mi jefe. Era (es) un crítico literario de mi país, Uruguay, de nombre Rodolfo Fattoruso.
Yo había enviado a una emisora de FM un cuento corto llamado "Experimento biológico, cruza de pelícano con cocodrilo", y fue elegido ganador. Supongo que ganó porque había que escribir sobre eso: Un experimento biológico: cruza de pelícano con cocodrilo; pienso que no llegaron muchas propuestas. Ese fue el tema sobre el que había que escribir, propuesto por Fernando Cabrera (músico uruguayo), quien había estado la semana anterior en el programa "Contigo cedro y café" de una FM que ya ni siquiera existe.
Entonces, cuando fui a buscar los premios (un libro que no recuerdo y un perfume que no recibí) le pregunté a la conductora del programa, la historiadora Ana Ribeiro, si podía enviarle lo que tenía escrito. Ella me dijo que no se dedicaba a eso, pero me dio el nombre del crítico antes mencionado, al cual, luego de contactar, le envié mis textos; en aquella época (año 2003) mayormente poemas y cuentos ultra cortos.
Cuando lo llamé algunos días más tarde me dijo textualmente: "tus escritos están a la vanguardia", lo cual me provocó una leve risa que seguramente escuchó. Desde luego que no le insulté, ni nada que se le parezca. Pero me pareció un elogio desmedido para alguien que recién comenzaba a escribir, y cuyos textos estaban plagados de errores. Hoy en día, sucede lo mismo. Aun escribo con errores varios, y de diverso tipo. Pero qué le vamos a hacer. Nadie es perfecto. Recuerdo que también me dijo algo así como: escribí con más confianza en lo que hacés, tenés que creértelo vos para que los demás lo hagan.
Bueno, eso es algo que aún hoy intento hacer. Escribo con mayor confianza. Si a otros les gusta, bien. Y si no es así, también. No tengo ningún tipo de pretensiones. Como disfruto lo que hago y me parece que no lo hago del todo mal, comparto mis textos con aquellos que quieran leerlos, y que no tengan otra cosa más importante que hacer.
Como podrás apreciar, tenía muchas ganas de escribir, porque he invertido unos cuantos minutos en contestar a tu comentario. A veces me pasa. No se me ocurre nada para escribir y de pronto me veo tecleando una larga respuesta a un comentario compuesto por tres oraciones cortas. Lo curioso es que a la segunda no la comprendí del todo (sarcasmo).
Para finalizar, te diré que no me acordé de sus muertos. Nada que ver. Aunque su comentario haya estado revestido de mordacidad (cosa que hasta el día de hoy, ignoro), al menos me sirvió para escribir más de un texto, ya que “Mi detector de mordacidades” no es el único que escribí basado en esa anécdota.
Espero que estas palabras hayan sido esclarecedoras.
Te doy las gracias por comentar, y aprovecho para decirte que no me molestó el “WTF” en el otro texto. Para mí es tan solo una forma de emprender un diálogo con alguien que, al menos, se tomó la molestia de leer algo que escribí.
Saludos