Rusia es un país de gran extensión y culturalmente muy diverso, con docenas de grupos étnicos, cada uno con sus propias formas de música folklórica. Durante el período de dominación soviética, la música fue sumamente analizada y cultivada dentro de ciertos límites de contenido e innovación. Después de la caída de la URSS en los años 1990, los estilos occidentales rock y pop, se convirtieron en las formas musicales de mayor popularidad en el país.
La primera ópera (1836) hecha en Rusia fue Una vida por el Zar de Mijaíl Glinka. A esta le siguieron varias óperas como Ruslán y Liudmila en 1842. La ópera rusa fue originalmente una combinación de música folclórica y ópera italiana. Después de la Revolución de Octubre, muchos compositores abandonaron Rusia.
