Era algo que se veía venir de lejos. Los últimos rumores sobre que podría tomar las riendas con el próximo Zelda eran del todo inauditos.
La verdad es que no puedo evitar sentir una enorme melancolía al enterarme de esta impactante noticia. Miyamoto es historia viva de este mundillo, y su legado es tan enorme que podríamos tirarnos días enteros repasandolo.
El ver como se aparta ya de la primera línea definitivamente es triste, pero igualmente entrañable es su manera de pre-jubilarse, dedicándose a pequeños proyectos educando a los que serán el futuro de Nintendo.
Miyamoto será grande hasta el final. Y desde aquí mi enorme agradecimiento por haber marcado a varias generaciones con sus obras maestras del entretenimiento.
Salu2
