| #51 Enviado: 20:57 15/10/2011
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Hay un problema de la misma envergadura de las cuestiones partidarias en éste país: Hay una creencia congénita (Tanto en el PP como en el PSOE) en la desmedida estimulación del sector público en todas sus ramas. No es un secreto la insostenibilidad económica que produce el número de funcionarios públicos, en torno a los 5 millones en un país de un groso de 18 millones de personas empleadas (Tenemos muchos más que Alemania teniendo la mitad de su población). Y ahondando más en el tema, la matriz del problema del funcionariado, pienso que no es su número, sino su colocación laboral. (Casi el 60% pertenecen a las administraciones Autonómicas, paradójicamente los estamentos que más deuda arrastran, por fin puedo llegar a entender un poco a los provincianistas).
Otra razón plausible es la pésima gestión en infraestructura que tiene España. Somos el país de Europa con mayor número y kilometraje de autopistas (En las que por cierto, un buen número de ellas se encuentran en pésimo estado aún tengas que pagar arrendamiento por su utilización) y todas, con su concepción y mantenimiento corren a cargo de la bolsa pública, cuando precisamente en Alemania, el kilometraje de carreteras es inferior, pero planificada de forma más sostenible, uniendo en ellas los principales focos demográficos y dejando el resto de vías interurbanas a cargo de empresas de carácter privado. (Temas como la dependencia energética y la crisis del ladrillo no abogan comentarlas, todos sabemos lo que pasa en cuanto a esto).
Son dos claros ejemplos de lo mal que se han planeado las cosas en España teniendo en cuenta las posibilidades de las que disponíamos, y ese tipo de gestiones han sido llevadas a cabo de ambos partidos, no os quepa duda que tanto uno como otro cederían ante la presión de los mercados.
Realmente las raíces del problema son más arcaicas de lo que pensaba con anterioridad, en España se atisba un déficit de calidad educativa y de consciencia política que me parece brutal, y eso se lleva arrastrando desde la transición y ahora empieza a pedir cuentas.