| ¿Por qué estáis tan seguros que el PP lo va hacer tan mal? |
Ningún partido lo hace todo mal, ni todo bien. El problema es que el PP y el PSOE hacen más mal que bien, porque manipulan las circunscripciones electorales para que los partidos más pequeños, (y no tan pequeños), tengan menos peso, y usan los medios de masas para dogmatizar votantes, prostituyendo el espíritu democrático y colando corrupción, nepotismo y tráfico de influencias por las rendijas del sistema.
Respondiendo a tu pregunta; porque en los lugares en los que gobiernan están privatizando la sanidad y la educación, y lo están haciendo de forma hartera, engañosa, sin que la gente se dé cuenta. Han construido hospitales con dinero público, los llaman hospitales públicos, y se los han dado a empresas privadas (afines) para que los gestionen. Poco a poco están deteriorando universidades y escuelas públicas a base de recortar presupuesto de tapadillo, mientras subvencionan y fomentan a las empresas privadas del sector, (afines y religiosas).
Dentro de unos años seguiremos gobernados por el PP. El paro y los indicadores económicos habrán mejorado gracias a la activación de las empresas, pero los ciudadanos tendrán empleos precarios, poco cualificados y de unos meses de duración. La religión habrá vuelto a la escuela, junto a una buena carga de dogmatismo y de pensamiento único. El copago sanitario estará instaurado, y empezarán a aparecer escándalos sobre presiones a los médicos para que restrinjan medicamentos y pruebas diagnósticas costosas, por necesarias que sean. Las tasas universitarias multiplicarán su coste, y el número de alumnos descenderá una barbaridad: sólo estudiará la gente de pasta, y los estudiantes de matrícula que consigan becas. Posiblemente retiren competencias a las autonomías y supriman ayuntamientos, (lo único que me parece un paso positivo).
Tal y como están gobernando actualmente, el escenario al que nos dirigimos es ése. Y espero estar equivocado, porque eso sería el primer paso para meternos en un libro de William Gibson. Algo que sucederá si no hacemos algo con nuestro voto.