| ¿Puede saberse qué te hace pensar así? |
Ni más ni menos que la realidad. En el sistema que tenemos la libertad está basada en el dinero, si no tienes dinero no tienes libertad y cuanto más poder monetario tengas más libre.
| Una cosa es que reconozca que se ha buscado multiplicar la riqueza a través de la democracia y otra lo que comentas. No existen clases altas porque no existen clases. No existe el dinero como garante de las libertades. Existe la libertad para trabajar por el bien propio, como no puede ser de otra manera. |
No me malinterpretes. Cuando hablo de clases me refiero a las élites económicas, y negar la existencia de éstas es absurdo. El dinero garantiza libertad, ya lo he dicho antes varias veces y explicado porqué. El Estado se encarga de darle una suma importancia a las posesiones, pidiendo siempre una parte de ellas y asegurándose de que nadie pueda poseer sus propios métodos de producción, algo inviable desde los expolios y la ley contra las asociaciones del siglo XIX. Y sí puede ser de otra manera, el bien propio e individual es algo que nos han colado para separarnos como pueblo. No existe pueblo, existen personas interesadas en acumular más riqueza.
Esto parece más un delirio que algo coherente. Por definición, la democracia no se impone. Ni me imagino qué pretendes decir con que las empresas están fusionadas con los designios estatales. Ni qué te lleva a pensar que la mano invisible sea una pantomima (por ejemplo, si compras unos altavoces... estarás comprando casi sin lugar a dudas una cantidad de trabajo pequeña pero distribuida de más de 20.000 personas). La mano invisible no es más que la demostración de los beneficios de la división del trabajo, por lo que no se puede negar.
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La democracia no existe, es algo irrisorio que se ha vendido por medio de palabras. Es simplemente asegurar el Estado mediante la fuerza y en un único marco establecido por el mismo. Ya lo he mencionado antes con que se puede arrebatar la libertad por ley, lo que viene a ser designio completamente estatal.
Las empresas siguen las directrices del Estado. Tal y cómo tú has dicho siempre hay intervencionismo, y es por parte de los gobernantes frente a la libre producción de una empresa. Pero no nos engañemos, la industria está ahí para asegurar puestos de producción y de consumo, porque ahora el ser humano no es más que un agente laboral como lo puede ser una carretilla.
La "mano invisible" es el Estado, que es quien regula tanta el mercado como lo que la gente quiera comprar.
No voy a asumir el papel de un genio como Francisco D'Anconia para hablar sobre el valor del dinero pero algo hay que decir. Un tema es la moral y otro el trabajo. La moral es un deber de cada persona. Se da por hecho. Una persona es íntegra si vive según su propio sistema de valores. Algunos viven así y la mayoría no, de ahí que voten un sistema que promete 'multiplicar la riqueza'.
En cambio, el trabajo es el medio de supervivencia por naturaleza. Para conseguir un trabajo primero hay que conocerlo. El dinero se convierte en un medio de intercambio del trabajo, lo que le confiere un valor inviolable. Un derecho. Cuando la democracia lo pervierte, al conceder poder a una persona para asignar un valor al dinero, está restringiendo el valor del trabajo más allá del de mercado, como hace por ejemplo Draghi al bajar los tipos como si no fuera el resultado de millones de valoraciones subjetivas, es decir, como sino fuera el resultado de la valoración que conceden los mercados. |
El dinero como medio de intercambio en sí no es un problema, es un mero estándar del pago, pero el dinero lleva asociadas muchas cosas detrás, como bien puede ser el libre juego que pueden llevar frente a su propio valor. El dinero ficticio no crea más que diferencias entre aquellos que controlan el dinero real y aquellos que tienen una mayor parte del suyo como dinero irreal, que no existe más allá de los beneficios que tengan sus verdaderos controladores y estén dispuestos a darles en el caso de que lo pidan.