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Es verdad, tienes toda la razón. También lo he pensado muchas veces, sobretodo en relación a los personajes. Por ejemplo, el personaje del primer fragmento parece un pobre desgraciado, un buen hombre que no sabe muy bien lo que dice y hace y ya estoy viendo a la parienta descubriéndole y dándole dos tortas por memo. No sé, por cómo habla, le veo echándose para atrás a medio camino

En cambio el otro casi se pone maquiavélico y da un poco de mal rollo hablando así de una cosa como si fuera lo más normal del mundo.
A mí lo que me intriga no es ya sólo que hagan un personaje dejando a un lado sus pensamientos sobre uno u otro aspecto moral, sino que un escritor sea capaz de hacer eso mismo con varios personajes, creando para cada uno una personalidad ajena a la de cualquier otro personaje. Y luego, que uno generalmente quiere exponer lo que opina sobre un tema, así que lo hace de alguna manera aunque más de la mitad de personajes no reflejen su personalidad. ¿Cómo lo hace?
Personamente pensé que si me pusiera a ello, escogería un personaje como mi favorito, el que reflejara más mi carácter y opinión, aunque no fuera el principal (aunque igual los grandes escritores exponen su pensamiento acerca de algo a lo largo del desarrollo de la historia, aunque siempre te quedas con la duda de si realmente piensa así o sólo se ha limitado a exponer una manera de verlo ? ) . Bueno, pues escogería un personaje a tal fin y el resto me los iría inventando sobre la marcha según me conveniera. A lo mejor pensaría en lo que habría dicho tal o cual conocido para hacerlos.
Pero es que algunos personajes tienen una personalidad tan marcada por separado dentro de la misma historia, que me parece que no es suficiente sólo
imaginárselos. Parece como si los escritores
se metieran en su piel. Aunque sean unos villanos crueles los personajes. ¿Cómo te libras de todo lo que piensas acerca del bien y el mal, como dices tú, e imprimes una personalidad en tu personaje que no es la tuya? Y en otro, y en otro personaje. Por no hablar de lo que dices también de la forma de relatar la historia, que ahí también puedes jugar con eso.
Creo que hay que tener mucha cabeza y mucho control de lo que se hace para poder hacer algo así, y que salga una obra maestra. Mucha práctica, mucho aprendido. Puede salir en un momento al escribirlo, pero tiene que estar ya bien hilvanado y meditado con anterioridad. Cualquiera puede escribir medianamente bien, pero no cualquiera puede guiar a sus lectores por dónde quiere y tenerlos encandilados con el relato.