Libro clásico sin duda. Soy incapaz de estudiar leyendo de una pantalla, en todo caso tengo que imprimirlo, subrayar, etc. Además, el gusto que da tener un libro físicamente no me lo quita nadie, encuadernado y con sus errores de imprenta, con las hojas arrugadas y alguna mancha, o con las esquinas dobladas, manoseado...

También es nostalgia (coincido con rosita) a esos libros con los que uno de pequeño se inició en la lectura.
Me da pena y rabia pensar que las siguientes generaciones se críen delante de una pantalla en lugar de un papel (sobre todo porque estudio filosofía y sé lo importante que es tener un buen papel para escribir; inspira y relaja más que un teclado, y lo mismo para leer).