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En respuesta a la réplica #33
El guión de Alien es "unos tíos van a explorar un planeta y se encuentran a un bicho" no hay mucho más, otra cosa es que sea interesante tal cual tal y como está contado, es una manera de explicar que ni una película ni un juego necesitan giros narrativos, complejidad, o más cantidad de terror o del sentimiento que sea para ser buenos, lo que necesitan es calidad y estilo.
No me apetece abrir un debate aquí, pero como siempre vas despotricando sobre cualquier cosa que te viene a la cabeza, te contesto...
Si el guión de Alien hubiese sido como comentas, no hubiese pasado de un subproducto de serie B similar a lo que había salido durante las décadas anteriores. Sin embargo, fue una de las películas que ayudó a convertir la ciencia ficción en un tema serio y respetado. Si en algo se esforzó Dan O'Bannon, fue en eso, en dar una versión verdaderamente sólida y adulta. No tiene excesiva complejidad porque no lo requiere, pero no es algo tan simple como comentas.
Secreto: (Pincha para leerlo)
Lo primero de todo, ellos no van a ese planeta, la nave Nostromo se dirige de regreso a la Tierra, y es el ordenador central, Madre, quien desvía el curso de la nave al recibir una "llamada de socorro" (que no existe) y les lleva hasta el LV-426. Aquí ya tenemos la primera subtrama, que vienen a ser los intereses de Weyland-Yutani. Es posible que incluso lo de llevarles en una nave de transporte comercial fuese tan sólo una tapadera para que investigasen la nave.
Aparte de esto, tenemos al Space Jockey y un origen incierto de todo lo que encuentran. El alien no es un bicho, es una forma de vida perfectamente diseñada, con su ciclo de vida bien definido, que es lo que le hace único. Eso es sin duda uno de los puntos más fuertes del guión, dicho además por el propio O'Bannon.
Podemos seguir con las relaciones de los personajes, los cuales están perfectamente definidos también, está bien claro lo que quiere cada uno y cuál es su forma de actuar (se nota claramente en la toma de decisiones). Para colmo tenemos una nueva subtrama de conspiraciones, descubren que Ash es un androide y lo sabe todo desde el principio (lo que vendría a ser un giro) e intenta matarles para conservar al espécimen.
El final, ya sólo por el propio comportamiento de la criatura y cómo se desarrolla todo, es de matrícula de honor. A pesar de eso, todo esto es lo que quedó cuando el productor Walter Hill lo rescribió para hacerlo más sencillo y venderlo mejor, pero no por ello deja de ser un guión impresionante.