| #8 Enviado: 18:43 01/07/2011
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Sonrisa de oreja o oreja. La combinación golfista campechano + mandril + monito es peligrosamente adorable. Vaya subidón cuando el mandril empieza a mover las patas delanteras al ritmo de la música.
El diseño sonoro y visual de estos juegos es fuera de serie. Las pequeñas pistas y distracciones visuales, como las diferentes animaciones de entrada de la bola de golf según lo preciso del timing, o los personajes haciendo paridas para distraerte; las indicaciones sonoras, que te advierten del botón que deberás pulsar, como en la cadena de embalaje de caramelos, donde si oyes un gritito sabes que viene una araña; incluso han imitado el diseño físico del mando de la Wii, con su botón A arriba y B abajo, y han creado minijuegos donde apretar A+B está representado visualmente por una pinza, como en el mismo juego de los caramelos o en la fábrica de robots.
Receta para provocar hiperglicemia: el menú que aparece tras el multijugador, con las caritas cayendo profiriendo grititos de Pikmin y al final parece que digan ¡bien!, y cuando caen las caritas verdes se oyen unas risas de bebé. Ni un bote de miel con triple de azúcar. Van a acabar conmigo.
El multi va a ser estelar. Y la música pinta fantástica.