En mi opinión, los Zeldas portátiles deberían seguir una línea cronológica o argumental distinta a la de los de sobremesa, tal y como se hizo con The Minish Cap, Link's Awakening y los Oracles (en menor medida). Historias no vinculadas a la Trifuerza, Ganondorf ni la Espada Maestra. Me gustó bastante todo el asunto Minish y Vaati, el visitar las tierras de Holodrum y Labrynna enfrentándonos a nuevos supervillanos como Onox y Veran, y, por supuesto, la entrañable odisea de Koholint Island.
Como ya se ha dicho, Phantom Hourglass y Spirit Tracks no solo no aportan nada argumentalmente con sus villanos clónicos y carentes de personalidad, sino que arruinan la magia argumental de Wind Waker, y por ello, indirectamente la de Ocarina of Time. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que el juego para portátil que más aporta a la saga Zelda a nivel de trasfondo desde Minish Cap es Tingle RPG
