Muchos dirán que es un truño. Que no es nada del otro mundo o vete a saber. A mi este espectáculo teatral no me llama un carajo pero ayyy amigos, Hulk Hogan, El Último Guerrero y compañía van mucho más allá que eso. Son parte de mi infancia y primera juventud.
Tuve los muñecos, aún los guardo en mi armario de la nostalgia, y los llevo incrustados en un huequito de mi corazón. Vamos, que pienso comprarme este juego sí o sí...
