Pues que quieres que te diga, ahora mismo estoy jugando al Banjo y desde luego es muy divertido, pero para mi gusto no llega al nivel de esas joyas que has mencionado en N64.
El juego presenta un diseño de niveles colosal tanto en dimensiones como en el apartado artístico, La banda sonora orquestada es soberbia, los personajes siguen siendo tan entrañables como siempre, el ácido sentido de humor de anteriores cpítulos permanece presente....peeeeeero para mi definitivamente ha perdido esa magia jugable que antaño la caracterizaba.
Este banjo es en realidad un sandbox, una curiosa fusión entre GTA y diddykong racing. El hecho de que puedas afrontar la mayoría de los distintos retos con el vehículo que hayas creado es un auténtico logro a nivel de la jugabilidad, pero lo que apriori resulta extremadamente atractivo deja ver su cara amarga en cuanto profundizamos en el juego.
Las misiones están poco trabajadas y se repiten más de la cuenta(carreras, destruir gruntybots, recolectar o llevar un objeto al punto marcado,hacer volcar el engendro de grunty, carreras y más carreras), por lo que al final el desarrollo del juego puede volverse monótono. Jamás me había pasado esto con un juego de Rare, si exceptuamos el Starfox advetures. Crearon una mecánica genial, pero se olvidaron de hacer un juego tan variado y entretenido como los anteriores banjo.
Así que lo de bestial y colosal, como si fuera uno de los mejores títulos que ha creado Rare desde la N64, en mi caso desde luego que no. Antes me quedo con Viva piñata. Eso sí, probablemente incluya el mejor autohomenaje/parodia que haya existido en el mundo de los videojuegos: banjolandia. Ese escenario es indescriptiblemente nostálgico. |