He acabado La Torre Oscura hace escasas horas y no sé como catalogarla. En un principio me pareció misteriosa y vibrante, con ese toque western tan poco habitual en un libro de King. El mundo en el que transcurre la aventura, mejor dicho, los mundos, es un compendio de varios mundos reflejados de otros autores, como es Tolkien, su otra referencia, aparte de Leone. La visión postapocalíptica del mundo de Roland Deschain y la preapocalíptica de Eddie, Susannah y Jake(digamos gracias, sai) y la inclusión del mismísimo escritor en la trama, es de lo que más me ha gustado. La forma en que entrelaza el autor los diversos mundos y realidades, el recurso de usar diversas obras cinematográficas y literarias (inolvidable todas las reseñas hacia Star Wars o Harry Potter), amén de otras obras musicales y temática de la cultura popular americana. La historia del padre Callahan o John Cullum, que aparecen en otros títulos publicados por King.....
Son muchas las razones por las que me ha encantado La Torre Oscura y podría seguir enumerándolas, pero el viaje llegó a su fin, después de 34 años de espera, Roland encuentra su dichosa torre, aquella por lo que lo sacrificó todo, por la que murieron amigos y parientes, por las que renunció a su felicidad...... y me parece um poco indigno el final que le da King.
Secreto: (Pincha para leerlo)
Al final todo vuelve al principio, el ka es una rueda que no se detiene, que gira siempre pase lo que pase. El pistolero, que por tantas cosas ha pasado, encuentra su torre, depués de sacrificar a sus dos ka tet, depués de matar a su hijo natural (mordred) y permitir que su hijo adoptivo (jake) muera (dos veces, además) y todo para qué??? Para volver al mismo sitio??? Acaso la torre, a la que nos presentan como un ser vivo, tiene el fino sentido de la ironía de Dios y le gusta ir dando lecciones por la vida a todo aquél que va a hacerle una visita???
No sé, esperaba algo más que esa parrafada final del señor King acerca de lo del lector constante y el hecho de disfrutar de la aventura, del viaje de Roland y sus amigos y no sólo quedarnos con el qué encontrará el pistolero en la última habitación , todo ésto me parece genial, pero creo que después de 34 años de historia, de hacerle mil y una perrerías al pistolero y a los suyos, el final merecía ser otro, no por nosostros, los lectores constantes ávidos de conocer finales, frikis de la incongruencia del autor, sinó por los personajes a los que ha hecho sufrir y a los que parece odiar con toda su alma.
Claro que, puestos a criticar, critiquemos a ese enemigo inexistente, del que se hace referencia durante la mitad de la saga para adelante (el rey carmesí), ese Saruman con capa roja y boomerangs de arma arrojadiza y que decir de Mordre Deschain, el hijo de ambos reyes (el papi blanco y el papi rojo), un semi dios arácnido que casi muere de pulmonía o Walter Dinn, alias Randall Flag, alias Marten el hechicero, alias John Farson (se parece a un capi de los Simpsons con Lionel Hutz en el papel de nuestro querido antagonista). Tanto enemigo poderoso (en teoría) y, a uno lo matan dibujándolo y, posteriormente, borrándolo (toma ya), a otro que medio muere de una pulmonía y a otro devorado por una araña. Manda huevos.
No sé, me hubiese gustado ver otras cosas, creo que el universo creado por King era tan grandioso y místico y se podía haber ahondado tanto en la historia que al final me he quedado un poco tonto.
SALU2