Me muero de ganas por jugarlo, pero me es imposible no ser escéptico. Parte del encanto del primer Tomb Raider (aparte de que fuese el primero y una novedad) para mi estaba en su tan criticado sistema de control y ritmo de juego.
Con los cambios introducidos en TR:Legend, el control es más fludio, la cámara más libre (en vez de seguir siempre a Lara), etc, pero deja de ser "Tomb Raider". Es como si cambias radicalmente la forma de saltar de los Marios y Sonics de 16bits...
Gráficamente, se ve que es más realista (como se exige hoy en día), con fuentes de luz justificables y texturas más detalladas. Sin embargo se pierde parte del colorido. Y por otro lado, la niebla negra que servía para reducir la carga poligonal, también le daba un misterio encantador al juego
Esperemos que este remake no decepcione.