| #79 Enviado: 23/01/2007 03:27
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Bueno, ahora es momento de que hable el hombre de los tochos, así que si alguien piensa saltar a la yugular para decírmelo puede ir ahorrándoselo.
El problema con la inmigración es gravísimo, pero no con toda y eso lo sabemos todos. No es una cuestión de racismo, creo que aquí a todos nos parece bien que exista la inmigración, siempre y cuando se mueva en los márgenes de lo aceptable y lo beneficioso, tanto para nosotros como para los propios inmigrantes. La inmigración puede ser algo muy bueno y enriquecedor de culturas, algo que puede aportar grandes beneficios a cualquier sociedad. Pero cuando ésta se descontrola y en vez de ser provechosa se convierte en una boca de metro donde entra y sale quién quiere y cuando quiere... estamos hablando de problemas mayores.
Si puedo definir de alguna manera mi visión sobre mi país, España; diría que es "mi casa", sin duda es una casa bastante cutre, pobre, ruinosa, con grietas y que huele hasta mal. Pero no por ello deja de ser mi casa, un hogar que no elegí, pero mío al fin y al cabo. Como es mi hogar, también es el de otros muchos que tampoco lo eligieron, en el vive gente de puta madre, pero también viven otros hijos de la gran puta que tienen tanto derecho como yo a vivir en esta supuesta "casa". En cuanto a esta "gente", no puedo pedirles que se vayan de una casa que es tan suya como mía, no tengo derechos. Al ser mi casa me gusta que entre gente buena, gente que quiere ayudar a mejorar mi hogar, gente que tenga buenas intenciones, pero como en toda casa no quiero que entren a "romperme los muebles" ni a robarme, porque quizá tengo más que suficiente con lo que ya vive en ella. Y todos aquellos que dicen que "vienen buscando una vida mejor", "un lugar donde vivir" y demás cábalas están equivocados, porque tanto ellos como nosotros, no dejan entrar en sus respectivos hogares a gente con malas intenciones, por mucho "hogar" y "mejor vida" que busquen.
Traduciendo esto a algo normal, quiero decir que me parece perfecto que venga gente del país que sea y les recibo con los brazos abiertos, pero lo que no se puede tolerar es que vengan a empeorar la mierda que ya tenemos aquí, es algo bastante lógico, sean del país que sean. Y eso es lo que está ocurriendo. Hay sudamericanos que vienen con la mejor de sus intenciones a ganarse el pan, y esto me parece perfecto. Pero no podemos ignorar que son muchos los que vienen aquí a imponer "sus leyes", forman sus "bandas" y no dudan en crear todo tipo de conflictos altamente violentos, es cierto que esto no es nuevo, pero es preocupante.
Resulta escalofriante la frialdad que tienen para hacer cosas tan espeluznantes como la conocida "corbata" o la "sonrisa del payaso". En Logroño estas eran las prácticas que tenían que hacer los "iniciados" para entrar en las bandas, a las chicas les tocaba la sonrisa si no accedían a ser violadas. A los novios la corbata. Horrible sin duda alguna.
Aquí en Madrid, conozco un parque en el que he jugado desde pequeño y a día de hoy resulta imposible entrar en él de noche, ahora es territorio Latin... manda cojones, en "mi casa" ¿resulta que no tengo derecho a ir a donde me plazca? Tristemente así es.
Y bueno, todos conocemos casos y casos de la frialdad con la que actúan estas bandas, que han creado sus propios "territorios" y libran su propia batalla como si viviesen dentro de un GTA contra los "enemigos". No dudan en apuñalar, atracar y en definitiva generar un terror urbano muy muy superior. Y es ni más ni menos que el miedo a tu calle, el miedo a salir. Y contra el que, realmente, parece que tengamos que ser los más afectados los que respondamos, por que es evidente que tanto el gobierno como la policía tienen mejores cosas que hacer.
¿Qué se puede hacer? Ni idea, cada vez son más y más peligrosos. A día de hoy detestar estas bandas y a esta gente es cargar con la cruz de racista, colgada por la sociedad "políticamente correcta". ¿Pero es realmente racismo? ¿Es ser racista tener miedo a esta escoria? Yo jamás había salido con miedo a la calle. Siempre he sido consciente de que existen otros peligros, pero también de que no llegaba a ser un peligro de muerte. Ahora realmente no lo sé, lo ignoro, porque esta gente está dispuesta a todo y la protección que exista ante ello es escasa. Antes siempre existía la posibilidad de que te atracasen, o te robasen. Pero jamás la posibilidad de recibir una paliza por una prueba, que te apuñalen por una mirada o simplemente por entrar en un territorio que, según unas inexistentes leyes: no te pertenece.
Pienso que se debería controlar más la inmigración, una ley de repatriación sería beneficiosa. Suena brutal pero así debería ser, los inmigrantes que no hagan nada malo y construyan sus vidas jamás tendrían nada que temer, pero todos aquellos que cometiesen un atropello (grande, se entiende) deberían ser expulsados y denegarles la posibilidad de volver a entrar. Tal y como haríamos todos si un invitado nos roba o algo peor en nuestras propias casas.