La hija de la muerte protagonizará una interesante aventura con partes de rol y acción en una Venecia alternativa.
Un juego casi desconocido
Una de las cosas que casi todos solemos hacer a finales de año, o en su defecto recién comenzado uno nuevo, consiste en realizar –aunque sea mentalmente- un pequeño repaso a los grandes bombazos que desfilarán por delante de nuestras flamantes pantallas a lo largo del año entrante. De hecho, al objeto de facilitaros esta tarea, hace apenas un par de semanas, en
Vandal ya nos encargamos de hacer un jugoso avance de los grandes juegos que se nos avecinaban, titulado
Lo que viene en 2009, en donde confeccionamos una lista con pesos pesados de la talla de
Street Fighter IV,
Resident Evil 5,
Diablo III o el eterno
Alan Wake (¿realmente lo veremos por fin en este 2009?) por citar algunos ejemplos representativos.
Pero paralelamente a estos grandes títulos que todo el mundo espera a lo largo de este año como agua de mayo, existen muchos otros, casi desconocidos y que pese a pasar mucho más desapercibidos que la "super-lista" enumerada en nuestro citado reportaje, no tienen porqué acabar necesariamente siendo juegos mediocres o directamente malos. Estos otros suelen ser de compañías bastante más modestas, obra de pequeños estudios desarrolladores que suelen suplir la carencia de grandes presupuestos con altas dosis de originalidad o algún detalle que le hace llamar mínimamente la atención. Uno de ellos podría ser
The Precursors (Xbox 360 – PC, Deep Shadows) una interesante planteamiento de ciencia-ficción mezcla de rol, acción en primera persona y combate espacial que debería salir ya este año.
Y otro juego bastante desconocido, que podría entrar perfectamente en esa clasificación es sin duda el que nos ocupa:
Venetica. Anunciado a mediados del año pasado para Xbox 360 y PC, es obra de
Deck13, un pequeño estudio afincando en Frankfurt autor de curiosas aventuras gráficas como
Jack Keane o
Ankh. Es hora pues, de conocer algo más lo que puede llegar a ofrecer la nueva apuesta de estos desarrolladores alemanes…
Una Venecia paralela
El juego nos sumergirá en pleno siglo XVI y nos llevará hasta
Venetica, una ciudad totalmente inspirada en la clásica Venecia y sus famosos canales de agua. Las similitudes, más allá de la arquitectura y estética de la época prácticamente acabarán aquí, puesto que la historia tendrá un enfoque de fantasía medieval con abundantes elementos fantásticos (valga la redundancia) tales como magia o enemigos en forma de monstruos variopintos.
Adoptaremos el papel de
Scarlett, una bella y aventurera chica que descubre ser hija de la mismísima muerte, aunque ahora dicho puesto lo pretenda ocupar
Viktor, un malvado nigromante integrante de un consejo oculto de magos. Y decimos malvado, porque evidentemente, sus intenciones pasan por hacerse con el control del mundo y destruirlo por completo. Sólo nuestra joven heroína, con los incipientes poderes que posee gracias a su "mortal" progenitor podrá detener semejante amenaza y acabar con el cruel
Viktor.
Detrás de este, todo hay que decirlo, típico argumento nos encontraremos con un juego que mezclará sabiamente elementos de acción y rol para conformar un interesante desarrollo con dos partes claramente diferenciadas, según el momento del día en el que nos encontremos, curiosamente tal como ocurre en el antes mencionado
Alan Wake.
Así, durante el día, en
Venetica primará sobre todo la aventura y exploración, pudiendo contemplar una ciudad repleta de todo tipo de gente, con sus tareas, sus puestos de mercadillo, paseando… y en donde podremos interactuar mediante acciones que irán desde conversar con multitud de NPC’s (como todos ya sabéis, siglas en inglés de "personajes no jugables") con objeto de conseguir información esencial para el desarrollo de la aventura, realizar misiones que nos encarguen o simplemente comerciando. En este punto es importante recalcar que los vínculos y afinidades que tomemos con determinados personajes del juego serán bastante importantes, ya que éstos podrán convertirse posteriormente en aliados o enemigos, e incluso algunos en posibles traidores por un puñado de piezas de oro.