El dios Baldur se enfrenta a muerte a un ejército de máquinas que han dejado a la especie humana al borde de la extinción. ¿Sacrificará Baldur su humanidad para poner fin a la guerra?.
Tras más de diez años de desarrollo Too Human, la creación más ambiciosa de Silicon Knights, se encuentra en sus últimos meses de desarrollo. El proceso de creación de este título ha sido largo y tortuoso, con cambios de plataforma (de PlayStation a Gamecube, y de ésta a Xbox 360) y género (de acción, a juego de rol hasta llegar a ser un título de acción con toques de rol), que han hecho que en más de una ocasión peligrara la finalización del proyecto. Sin embargo, tras romper los lazos que ataban a la compañía de Denis Dyack con Nintendo, y firmar un acuerdo de exclusividad con Microsoft, su ambicioso Too Human se ha convertido en una fantástica realidad.

En forma de trilogía, el definitivo Too Human se ha convertido en un juego de acción en tercera persona con algunos elementos del género rol y en el que, a pesar de los años transcurridos desde su anuncio, siguen estando muy presentes los elementos morales característicos de la filosofía de Nietzche que se presentarán en un entorno prácticamente cibernético en su totalidad, donde los humanos lucharán a muerte contra las máquinas, que se han alzado y revelado, contando con la ayuda de Baldur, un humano modificado con una serie de implantes cibernéticos, lo que ha hecho que sea mucho más poderoso que sus congéneres y, por tanto, considerado como una especie de dios.
¿Tienen sentimientos los robots?
En el primero de los tres capítulos de Too Human nos encontraremos, como decimos, con un juego de acción en tercera persona muy frenético, con una ausencia casi total de puzles o elementos de plataformas, y con ciertos toques de rol que dotarán al juego de una mayor profundidad. Sin embargo, el aspecto más llamativo en esta nueva obra de Silicon Knights lo encontraremos en su sistema de control. En primer lugar cabe destacar que Baldur podrá usar tanto armas de fuego como armas blancas (espadas, mazos, martillos de guerra, etc.), hecho que ya de por sí dota de una gran variedad al juego en lo que respecta a los combates, ya que podemos estar alternando constantemente los ataques a larga distancia con los enfrentamientos cuerpo a cuerpo. No obstante, la diferencia con respecto a la mayoría de títulos basados en este género radicará en que para efectuar las distintas combinaciones de ataques no tendremos que pulsar ningún botón.

Los movimientos del protagonista los controlaremos con el stick izquierda, y con el derecho dirigiremos sus ataques con las armas blancas. Los dos gatillos servirán para disparar con las armas de fuego, y el botón A para realizar saltos. Este hecho, sin embargo, no restará complejidad al sistema de batalla, ya que con el stick derecho podremos realizar distintas combinaciones de movimientos que harán que Baldur efectúe ataques especiales. De este modo, por ejemplo, mover dos veces seguidas el stick en una misma dirección hará que el guerrero golpee al enemigo y lo lance por los aires, momento que puede aprovechar para saltar y seguir golpeándole desde las alturas realizando más combinaciones de este tipo. En este sentido, mientras estemos golpeando a los enemigos en el aire el protagonista no descenderá al suelo por lo que, en palabras de Dyack, podremos completar algunos de los niveles del juego sin ni si quiera tocar el suelo en ningún momento.