| Xbox 360 > Avances > Splinter Cell: Conviction | Página 1 de 2 Siguiente |
Con un giro de tuerca más a sus espaldas, la nueva incursión de Sam Fisher nos transporta hacia una lucha por la supervivencia en la que deberemos indagar parar destapar toda una corrupta verdad. Desarrollado por Ubisoft Montreal, esta nueva entrega de la famosa saga de sigilo y acción promete alzar su jugabilidad un peldaño más por encima de lo visto, presentando una serie de novedades en su concepción, y sumergiéndonos en una huída por demostrar nuestra propia inocencia.
Esta vez, la tecnología y los recursos que en su día ayudaron a resolver numerosos conflictos se tornan hostiles.
Dejando a un lado los arcos argumentales a dos bandas que pudimos experimentar en Double Agent, lo cierto es que Splinter Cell: Conviction sitúa al jugador en la piel de un Sam Fisher que verá como la infiltración sigilosa da paso a frenéticos combates a plena luz del día. Así pues, nuestro héroe (algo más maduro y curtido) regresará a la organización secreta NSA, alertado por los diversos problemas de una antigua compañera de trabajo, todo ello en un punto inicial donde la trama nos dejará entrever como los turbios negocios que se ciernen sobre la organización a la que antaño representábamos son cada vez mayores.

De esta forma, las traicioneras intenciones de los que se suponían nuestros aliados pronto darán un peligroso giro, desatando toda una operación de búsqueda y captura en la que se pondrá precio a nuestra cabeza. Mención especial entorno a la magnitud de los hechos que llegarán a desencadenarse, llegando incluso a involucrar a todo el país y sus altos mandos en las contundentes medidas con el único fin de darnos caza.
Quizás, y como motivo del considerable giro en cuanto al planteamiento argumental en la historia, lo cierto es que Splinter Cell: Conviction potencia los enfrentamientos abiertos contra multitud de enemigos por encima del sigilo y la infiltración al que tan acostumbrados estamos en esta saga. Ahora, nuestras misiones transcurren a plena luz del día, en una urbe repleta de ciudadanos que se entretienen en sus quehaceres habituales, y mermando lo suficiente nuestras oportunidades de escondernos en la oscuridad del entorno. Y es que al fin y al cabo, dichos cambios justifican el nuevo planteamiento jugable, dando lugar a una mecánica que dista notablemente de lo conocido en la serie, adaptándose a la perfección sobre el nuevo cometido que nos tocará afrontar.

Con ello, nuestro eficaz arsenal de precisión milimétrica supondrá un vago recuerdo, privándonos de cualquier tipo de armas de fuego en la práctica totalidad de los inicios en nuestras misiones. Mezclándonos entre la multitud, deberemos huir constantemente a medida que indagamos en los sucesos y luchamos por demostrar nuestra inocencia.
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