Una nueva perspectiva de la guerra con los Covenant.
Cuando abras la caja de Halo ODST encontrarás dos discos: el primero contiene la campaña del título y en el segundo tendrás Halo 3 Mythic, con toda la colección multijugador, con los mapas antiguos y otros tres nuevos, hasta llegar a los 24 mapas. Ambos CDs tienen su ración de novedades, entre las que destaca la ausencia del Jefe Maestro, sustituido por un soldado del Orbital Drop Shock Trooper (ODST).
En la intro ves a todos los componentes del escuadrón de elite al que pertenece el nuevo protagonista, Rookie, descendiendo hacia Nueva Mombasa en un momento situado entre Halo 2 y Halo 3. Pero algo falla y Rookie pierde el conocimiento al aterrizar. Logra despertar seis horas después. Desde los primeros instantes de juego te das cuenta de que ser un patrullero ODST es algo diferente a lo que has vivido hasta ahora en el universo de Halo: Como soldado de élite no tienes el radar ni tu armadura es tan resistente como la del Jefe Maestro, y tu salud no se va recuperando poco a poco cuando no te disparan, sino que tienes que ir buscando kits para rellenar la barra.
Pero no todo son desventajas al vivir la aventura como un soldado normal y no como el poderoso Jefe Maestro, con el botón X entras en un modo que te permite identificar a los enemigos, que se ven silueteados en rojo incluso por la noche. Resulta muy conveniente ya que buena parte de la historia principal es nocturna. En este modo los objetos con los que puedes interactuar aparecen bordeados de amarillo.
Otra de las novedades son dos armas nuevas: el SMG es especialmente efectivo para disparar a media distancia ya que rompe los escudos enemigos y causa grandes daños a corta distancia. La segunda es una pistola automática similar a la que aparecía en el primer Halo, algo que satisfará a los seguidores de la serie desde sus inicios. Con esta pistola disparas tan rápido como puedas darle al gatillo.
Soledad, desolación y flashbacks
Cuando Rookie abre los ojos ya es de noche y está sólo en una ciudad escenario de guerra. Toda New Mombasa es el nivel más largo que Bungie ha creado en un juego Halo. No se ve actividad humana ni sabes qué ha sucedido con tus compañeros de escuadrón. Tendrás que descubrirlo a lo largo del juego. El primer paso es activar al superintendente de la ciudad, una inteligencia artificial no tan inteligente como Kortana pero que controla todas las funciones de la ciudad y te puede indicar objetivos y darte pistas para saber qué ha pasado con tus compañeros.
Bungie afirma que al utilizar el motor gráfico de Halo 3 han podido esta ver llevarlo al límite desde el principio del desarrollo. Pero la magia del estudio no se limita, nunca se ha limitado, a los gráficos. Todo a tu alrededor transmite sensación de soledad: la oscuridad, la música, la percepción de tu vulnerabilidad, es una ambientación digna de la serie.