Un leve acercamiento al combate en Fable 3.
Cada vez está más cerca la próxima publicación de la continuación de una de las sagas que es buque insignia de la consola de Microsoft. Se trata de Fable 3, del cual se ha hablado largo y tendido durante todo su desarrollo. El concepto del juego ha cambiado en gran medida con una primera parte más centrada en la acción en la que deberemos buscar seguidores para tomar el trono de un rey tirano y convertirnos en el próximo mandatario. Una vez hemos llegado a ese punto el juego cambia a lo que suponemos supondrá un punto más estratégico. En ese momento podemos convertirnos en un rey benevolente o en un nuevo tirano según nuestros deseos y deberemos tomar decisiones para con nuestros súbditos.
Durante el Tokyo Game Show probamos el juego en una fase que no mostraba grandes cosas a la comunidad a poco más de un mes de su lanzamiento. Durante la fase controlábamos a un personaje femenino, en una especie de castillo en ruinas. Se nos presentaban algunos tipos de puzzles fácilmente resueltos. Estos rompecabezas parecían más un modo tutorial que otra cosa indicándonos que debíamos lanzar una bola de fuego a ese objeto para activar un puente o golpear otro para hacer subir una plataforma.
Se nos mostraron dos armas de combate cuerpo a cuerpo, un mazo a dos manos, lento pero muy poderoso y una espada. Dentro de lo que suponemos es nuestro castillo (con el mayordomo que tiene la voz de John Cleese de los Monty Python) teníamos la zona de vestuario o la zona de armería donde poder escoger los elementos que más nos interesaban. Allí nos cambiamos a una ropa más de pirata y cogimos también una pistola pequeña, similar a las que llevaban los bandoleros.
Una vez de vuelta en la misión comprobamos que el haz de luz que nos indica dónde debemos ir se mantiene, al igual que nuestro querido perro que nos acompaña a todas partes y su principal cometido es estar siempre en medio y escarbar el suelo para encontrar objetos que pueden ayudarnos en nuestro cometido.
El escenario de la demo, como decíamos, era un castillo en ruinas. A pesar de estar bien ambientado y diseñado, se echó de menos algo de detalle en el mismo, ya que todo parecía excesivamente vacío. Es decir, había una ausencia prácticamente total de mobiliario y esos pequeños detalles también son de agradecer por parte del jugador. Por otra parte el diseño del personaje sigue el estilo de Fable 2 aunque eso sí con algunas mejoras de texturas y animaciones.

Durante la fase además pudimos ver algunos enemigos esqueléticos. El diseño de los mismos estaba muy elaborado, con andrajos y un buen acabado. Incluso el sonido de los huesos al ser reventados con nuestro tremendo mazo a dos manos parecía muy real. Sin embargo no nos cuesta admitir que los combates seguían siendo bastante facilones. Con algún salto de evasión y cuatro golpes estaban todos muertos. Las animaciones de los golpes además vuelven a ser bastante repetitivas lo que resta un poco de intensidad. El arma de fuego por otra parte se dispara con el botón Y y con uno de los gatillos podremos pasar a un modo de apuntar manual. El combate por lo tanto, en esta fase al menos, nos ha parecido que sigue siendo bastante asequible y aunque siguen sin existir una gran variedad de combos, el arma de fuego, las maniobras evasivas y la magia le dan un toque de distinción que aleja de la monotonía.