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De vez en cuando aparecen títulos que destacan por su gran calidad, aunque por unas razones u otras, no consiguen convertirse en un éxito de ventas. Esto ocurrió con el primer
Deus Ex y en cierta manera con su segunda parte, dos títulos que ofrecían una gran profundidad de juego, una historia muy cuidada y sobre todo un montón de posibilidades a la hora de decidir como jugar. Eidos anunció a finales de 2007 la tercera parte de la saga, y aunque se ha retrasado más de la cuenta, todo parece indicar que podremos jugarlo el año que viene. Tras a haber podido ver una demo en el pasado E3 os traemos nuestras primeras impresiones.
En medio de una conspiración
El juego es una precuela de los dos anteriores, situándose en el mismo mundo pero en un momento en el que la tecnología no es tan avanzada. El protagonista del juego, Adam Jonhson, trabaja para una enorme compañía que está recibiendo ataques desconocidos, por lo que es mandado a investigar lo sucedido, viéndose mezclado en una conspiración. La demo que nos mostraron se situaba unas seis horas después del comienzo del juego, momento en el que Adam había ido a una isla siguiendo la pista de un hacker. Según nos comentaron sus desarrolladores (y por lo que se pudo intuir en la demo) la historia tendrá un gran peso, siendo muy importantes los diálogos en el juego, y es que una de las bases del juego serán las conversaciones, aunque vayamos por parte.
Deus Ex: Human Revolution es un juego de acción en la que la mayor parte del tiempo tendremos una vista en primera persona, aunque en determinados momentos, como en las partes de sigilo, la cámara nos mostrará al personaje para que podamos ver que bien lo que nos rodea y así decidir mejor nuestro siguiente paso. Por lo que hemos visto en la demo, el sigilo será muy importante y contaremos con la posibilidad de matar automáticamente a los enemigos si los pillamos desprevenidos. Algo importante a la horade combatir será la posibilidad de personalizar las armas, lo que nos permitirá mejorarlas y adaptarlas a nuestra forma de jugar, creando cosas como el lanzacohetes guiado por calor. Pero si lo nuestro no es matar, sino que preferimos ser pacifistas, los creadores del juego nos han asegurado que es posible terminarlo matando tan sólo a dos jefes finales, por lo que nosotros seremos los que decidamos como jugar.