La continuación apunta a mejorar en todos los puntos a su predecesor. Pronto lo sabremos con la versión final.
La próxima entrega de la saga Colin McRae DiRT promete dar un paso más allá en el terreno de las carreras de rallies con esta segunda entrega de su subsaga DiRT, y hemos estado probando sus virtudes sobre una versión todavía no finalizada, aunque lo cierto es que ya apunta maneras.
Lo primero que uno percibe al acercarse a este título es el paso adelante que se ha dado en su apartado gráfico, pese a que el anterior juego ya lucía a muy buen nivel y, sobre todo, parece que se beneficia muy especialmente de una respuesta física muy superior, todo ello sin perder las bases que se establecieron en esa primera entrega y que sigue progresando aquí, al tiempo que se añaden novedades que parece que están integrándose muy bien en el conjunto del título.
Una novedad tan importante como, paradójicamente, irrelevante, es la ambientación de las carreras, con montones de personas alrededor de los circuitos, y estos no son unos peleles inmóviles o que apenas reaccionan, pues a poco que uno se va fijando ve cómo la reacción del público es dinámica, y conforman un ambiente muy en la línea de lo que uno espera en este tipo de competiciones. Además, es uno de esos aspectos que clásicamente se pasan por alto, así que es todo un lujo contar con esta atención al detalle que, además, esperamos que todavía mejore de aquí a que se lance el juego.

Pero todo el apartado gráfico, en general, ha mostrado un notable progreso. Los modelados de los vehículos, sin ir más lejos, están mucho más detallados, y se ha prestado mayor atención a los efectos luminosos, partículas y demás elementos, al tiempo que la tasa de imágenes por segundo se ha mostrado sorprendentemente sólida. Y esto es importante, pues aunque la versión que hemos probado no está finalizada, ya apunta muy buenas maneras y está claro que se ha tenido en cuenta que en un juego de velocidad las ralentizaciones serían imperdonables. De este modo, parece estar progresando muy positivamente en el campo visual sin sacrificar, por ello, los requisitos técnicos.