Nintendo España nos ha ofrecido una última prueba del esperado título para Wii ¿Te atreves a acompañarnos a través del espacio exterior?
La larga espera
Desde el muy laureado Mario 64, Nintendo ha sido el referente dentro del de género de las plataformas en tres dimensiones. Es difícil decir el número de títulos que le deben o bien su diseño, o más bien el desarrollo de sus niveles. EAD, el equipo de Miyamoto, supo aportar un toque de exploración al desarrollo original de Mario y sobre todo incorporar el primer control preciso a un juego de habilidad en tres dimensiones. Pocos títulos, no más de diez, han alcanzado la precisión del control del Mario 64 original.
Con este precedente, Super Mario Sunshine – lanzado en el 2002 para Nintendo GameCube -supuso una pequeña decepción, contando con algunos niveles notables (Ricco Harbour…) pero también con decisiones de diseño discutibles como la fastidiosa búsqueda de monedas azules, y sobre todo su muy corta duración. Por otra parte, el ambiente paradisiaco del título redujo mucho la variedad de los niveles, los cuales eran en gran parte ambientes notablemente parecidos. A pesar de todos estos errores Sunshine era con mérito propio uno de los mejores plataformas en esa generación y pocos títulos pueden estar a su altura jugable.
Es, precisamente, una de sus innovaciones - las fases retro - la que se puede rastrear como origen de Super Mario Galaxy. Esto es, fuera de la recreación de ambientes, las fases retro contaban con mucha más imaginación y talento por parte de Nintendo, la cual sin la necesidad de ajustarse a un contexto determinado se permitía una mucho mayor imaginación y libertad de diseño. Pues bien, las galaxias de este título son en gran parte niveles retro al máximo nivel, y no sólo en el diseño, sino también en el descomunal y brillante apartado físico con el que cuenta el título. Ahora ¿galaxias? ¿qué hace Mario en una galaxia? Ahora os lo contaremos…
Más allá del espacio
Cada cien años un cometa gigantesco cubre el cielo del Reino Champiñón. Una vez, uno de estos cometas dejó caer polvo de estrellas sobre los habitantes de este mágico mundo. Éste fue recogido por los fieles Toad, con el cual dieron origen a las Súper estrellas. Y en fin, para celebrar este hecho cada cierto tiempo se celebra el Festival de las Estrellas. El castillo de la princesa Peach se engalana, y vienen habitantes de todo el reino…entre ellos, claro, Mario. Tal acontecimiento, en principio pacifico, servirá para que Bowser lo intente arruinar a través de un asalto de su armada de barcos voladores. Asalto que va acompañado por la música de los niveles finales de Super Mario Bros 3.

Pero esta vez parece que la intentona no sólo tiene como objeto secuestrar por decimonovena vez a la princesa, sino que en un movimiento inesperado la nave de Bowser consigue llevarse a las estrellas nada menos que el castillo de Peach entero. Mario, con suerte, consigue agarrarse al castillo, y todavía piensa en asaltarlo para salvar a Peach…pero el malvado Magic Koopa se interpondrá, catapultándole a las estrellas. Ahora Mario se encuentra solo en un planeta enano que recuerda al principito, y encima rodeado de conejos pesados que quieren molestarle… Es, claro, otra nueva aventura de Mario. Y quizá la mejor que nunca ha vivido.