Usamos el Wiimote con el sable láser en la presentación española del nuevo capítulo de la saga Star Wars.
Usar el Wiimote como un sable láser fue una de las primeras cosas que se le pasaron por la cabeza a todos los jugones cuando Nintendo anunció en qué consistía la revolución que pronosticaba el nombre en clave de su actual y exitosa consola. La detección de movimiento echó a volar la imaginación de los jugadores, que imaginaron cómo sería un juego de Star Wars usando la detección de movimiento del mando de Wii. Aunque ese juego de duelo de sables todavía no va a llegar, pudimos manejar nuestra espada láser en el primer contacto que hemos tenido hoy con Star Wars: El Poder de la Fuerza, el nuevo juego de la Guerra de las Galaxias que actúa como puente entre el episodio III, la última película de la saga, y el episodio IV, la primera.
Como sabrán los que han seguido desde hace tiempo la gestación del juego, El Poder de la Fuerza nos cuenta la historia del aprendiz que Darte Vader recluta para intentar derrocar al Emperador. Como cuentan las historias del universo Star Wars, los señores Sith siempre son dos, un maestro y un aprendiz, y éste siempre intriga en secreto para ocupar el lugar del primero. En este caso, el plan de Darth Vader consiste en entrenar a un joven con prometedores cualidades para controlar la fuerza. En la presentación del juego pudimos conocer los detalles de la historia, que evidentemente no vamos a desvelar pero, como es de esperar, nos contará algunos detalles más, algunos claroscuros de los diecinueve años de servicio de Darth Vader al emperador antes de la aparición de Luke Skywalker en Una Nueva Esperanza.
Por lo tanto, el juego nos ofrece la oportunidad de ser un aprendiz del lado oscuro de la fuerza e ir desarrollando los formidables poderes, entrenándolos de la mejor forma posible: Matando tanto rebeldes como tropas imperiales, en un camino de ascensión al poder por parte de nuestro jedi, a través del cual irá consiguiendo nuevas habilidades y potenciando sus poderes, como los empujones de fuerza, la telekinesis o la temible electrocución de la que hacen gala todos los maestros del lado oscuro de la fuerza.
La versión que pudimos probar únicamente era la de Wii, que ha sido desarrollada por Chrome Studios, un grupo de desarrollo ubicado en Australia. Esta versión para la consola de Nintendo no cuenta con un nivel técnico tan alto como las de Xbox 360 y PlayStation 3, que usan tecnologías como Euphoria para el comportamiento de los enemigos, o simulación de moléculas virtuales para las destrucciones de objetos, pero aún así cuenta con sus propios sistemas de inteligencia artificial y físicas que logran obtener unos resultados decentes aunque evidentemente lejos de las versiones anteriormente citadas.
Lo que más llama la atención de la versión Wii es, sin embargo, el control usando la detección de movimiento de sus mandos. Moveremos a nuestro personaje con el stick analógico del nunchaku, y controlaremos el sable moviendo el Wiimote. El movimiento del sable no es tan rudimentario como el de los primeros juegos de acción de Wii sino que identifica cinco movimientos diferentes: hacia los lados, hacia arriba y abajo, y las estocadas hacia delante. Esto no llega a la sensación de manejar una espada láser de forma realista, claro está, pero resulta bastante satisfactorio ver cómo nuestros movimientos se reflejan más o menos en los de nuestro Sith.

Aparte de pelear con nuestra espada láser, contamos con otros movimientos para hacer frente a los enemigos, como la electrocución (asignada al botón C del nunchaku), un empujón de fuerza muy potente (moviendo el nunchaku hacia delante, es decir, simulando un empujón con la mano donde no tenemos la espada), y lo que más nos ha gustado, la posibilidad de hacer levitar objetos y enemigos pulsando el botón Z y luego moverlos con el stick del nunchaku. Este sistema de manipulación telekinética es muy similar al visto en los juegos Second Sight y Psi Ops, aparecidos hace unos años, con un escenario muy interactivo y un sistema para lanzar enemigos u objetos muy intuitivos. Si cuando los estamos moviendo soltamos el botón Z, saldrán despedidos en esa dirección.